La exteniente de alcaldía del Ayuntamiento de Barcelona Laura Pérez cobra más de 97.000 euros como gerente del Distrito 11, un cargo de nueva creación por el cual el gobierno de Jaume Collboni la ha nombrado. Pérez fue máxima responsable del área de Derechos Sociales, Justicia Global, Feminismos y LGTBI el mandato pasado con Ada Colau como alcaldesa, tal como ya explicó el TOT Barcelona el 24 de diciembre.
La incorporación de Pérez al ejecutivo socialista ya se ha publicado en la página de transparencia municipal, en la cual figura un salario bruto anual de 97.634 euros, con «dedicación exclusiva». Pérez formó parte de la lista de Barcelona en Comú en el consistorio en 2015, como número nueve, y en 2019 ascendió hasta la cuarta posición. Además de encabezar el área de Feminismos y LGTBI, fue entre 2019 y 2023 concejala del distrito de Sants-Montjuïc. En enero de 2023, junto con Eloi Badia, anunció que no repetiría en la lista de los Comuns en el Ayuntamiento de Barcelona.

«Un referente» del espacio político de Barcelona en Comú
El grupo municipal de Barcelona en Comú ha declinado valorar el fichaje de Pérez por el gobierno de Collboni. Tampoco han concretado si la exteniente de alcaldía ha dejado la militancia del partido, ya que esta es una cuestión que debe comunicar ella, si lo considera oportuno. En todo caso, las fuentes consultadas del servicio de prensa se han referido a Pérez como «todo un referente» de su espacio político. La exedil llegó a ser secretaria general de Podem Catalunya, que se presentaba en el consistorio bajo el paraguas de los Comuns.
Collboni firmó el nombramiento de Pérez como gerente del Distrito 11 el 30 de diciembre, con efectos a partir del 2 de enero, tal como figura en la publicación de la Gaceta Municipal del 7 de enero. Entre junio de 2024 y enero de este año, la exconcejal ha trabajado en ONU Mujeres para América Latina y el Caribe, explica en su perfil de Linkedin.
Un proyecto de cooperación internacional de ayuda a Palestina
El Distrito 11 es un proyecto municipal de cooperación internacional de ayuda a las ciudades palestinas afectadas por el genocidio de Israel. La iniciativa del gobierno socialista copia una idea que el alcalde Pasqual Maragall activó en los años 90 para contribuir a la reconstrucción de Sarajevo tras la guerra de los Balcanes. Con un presupuesto de 1,5 millones, pone técnicos municipales a trabajar “en proyectos de planificación urbana, salud, accesibilidad y educación” para Palestina.

