A menos de ocho meses para las municipales, previstas para el 23 de mayo del próximo año, la convocatoria de las elecciones españolas para el 29 de noviembre ha adelantado la precampaña en el Ayuntamiento de Barcelona. Todo apunta a que el curso político en la capital catalana ha terminado y Jaume Collboni tendrá que recurrir a una cuestión de confianza para aprobar los presupuestos de 2027, después de que la oposición le rechazara las ordenanzas fiscales, con la excepción de haber aprobado el recargo municipal de la tasa turística para los cruceristas de escala.
Después de que el viernes Junts, PP y Vox rechazaran en el Congreso de los Diputados los decretos de vivienda, y en medio de movilizaciones en medio estado español contra el aumento de los precios del alquiler y los desahucios, Sánchez ha decidido adelantar las elecciones e intentar evitar la derrota que le vaticinan la mayoría de las encuestas, que prevén una victoria del PP y un incremento importante de diputados de Vox, con una posible movilización del voto de izquierdas.

«La palabra vuelve a ser de la ciudadanía», dice Collboni
Collboni ha dicho esta mañana en una publicación en Instagram que «la palabra vuelve a ser de la ciudadanía», y considera que «nadie puede pensar» que el resultado «le es indiferente». Para Collboni, haciendo suyo el discurso de Sánchez, ha enmarcado los comicios en cuestiones como la vivienda, los salarios, los servicios públicos, «los derechos luchados y conquistados», la convivencia en Cataluña y la capacidad de las instituciones «para proteger a la gente». «La democracia no es mirarlo desde casa». Collboni ha pedido que vote todo el que pueda hacerlo.
Desde Junts per Barcelona, el alcaldable y presidente del grupo municipal, Jordi Martí Galbis, ha ligado las lluvias con las elecciones. «Mientras Barcelona sufre el caos de las lluvias, Collboni hace campaña por Pedro Sánchez, y deja claras sus prioridades”. Para Junts, «una de las cosas más positivas de la convocatoria electoral es que, al menos hasta el 29 de noviembre, nos ahorraremos la publicidad y propaganda institucional con los colores del PSC y el PSOE, con las cuales Collboni y su gobierno nos inundan por tierra, mar y aire».

A la espera de qué hace Colau
Gerardo Pisarello, alcaldable de Barcelona en Comú, ha hecho un llamado a que el 29-N haya «la máxima cooperación entre las izquierdas con un programa claro: vivienda, trabajo, sanidad y educación dignas». «Solo en Barcelona hay más de 90 desahucios previstos esta semana. Hay que mantener la presión en la calle y volver a llevar los decretos de vivienda», ha añadido. Los Comunes están pendientes del papel que pueda asumir Ada Colau en estas elecciones, que ya se ha posicionado para tener un papel destacado en un hipotético frente de izquierdas.

Elisenda Alamany es alcaldable de ERC para las municipales, pero también es la secretaria general de la formación republicana. En una rueda de prensa, Alamany ha dicho que ERC espera cerrar la lista del 29-N el 17 de octubre, cuando culmine el proceso interno para conformarla, y ha reiterado que su portavoz en Madrid, Gabriel Rufián, «es el mejor candidato» para liderarla. También ha aclarado que «ERC se presentará como ERC», cerrando la puerta una vez más a formar parte de un frente amplio de izquierdas.

El presidente del PP en el Ayuntamiento, Daniel Sirera, ha celebrado el adelanto electoral. «Es un día feliz porque comienza la cuenta atrás para quitarnos de encima al peor presidente que ha tenido España en la historia democrática», ha subrayado en betevé. En clave municipal, Sirera ha asegurado que no volverá a investir a Collboni. En 2023, Collboni logró ser alcalde con los votos de Barcelona en Comú y PP para evitar que Xavier Trias fuera nombrado alcalde.

Desde Vox, el líder municipal, Gonzalo de Oro, cree que se está ante «una oportunidad única para dar la vuelta a este gobierno corrupto que ha importado delincuencia y que propone, como solución al problema de vivienda que ellos han generado, las políticas fallidas de Collboni que han hecho que se retiren del mercado 60,000 viviendas en Barcelona». De Oro pide ir en masa a votar para pasar página a estos ocho años.

