Más allá de los plenos, el alcalde nunca comparece para dar explicaciones a la oposición. Esta situación podría cambiar en el futuro y Jaume Collboni -o quien lo suceda- podría verse obligado a hacerlo si finalmente se incorpora al Reglamento Orgánico Municipal (ROM) la proposición de Barcelona en Comú que se ha aprobado este miércoles en la comisión de Presidencia con los votos a favor de Junts per Barcelona, ERC, PP y Vox. El PSC se ha opuesto.
El Ayuntamiento se encuentra en pleno proceso para revisar el ROM y la intención de la oposición es que se pueda incorporar la obligatoriedad de que el alcalde deba comparecer cuando se lo exijan. El concejal de Barcelona en Comú Marc Serra ha sido muy claro. Con el consenso de todos los grupos, ha pedido que el gobierno los convoque para definir cuántas comparecencias al año deben ser, de qué forma y cuántas firmas de grupos se necesitan. «Solo así se gobierna la ciudad, no escondiéndose, sino dando la cara y llegando a acuerdos».

El ROM es la normativa interna que regula el funcionamiento del Ayuntamiento. En estos momentos, no dice nada sobre las comparecencias del alcalde y la oposición opina que se debe cambiar. Josep Rius, concejal de Junts, ha valorado que servirá para reforzar los controles democráticos. Rosa Suriñach, de ERC, ha defendido la necesidad de que el alcalde comparezca cuando se trate de temas trascendentales. Sonia Devesa, del PP, cree que Collboni no se debe limitar a hacer campaña y debe asumir responsabilidades. Y Gonzalo de Oro, presidente de Vox en el consistorio, ha encontrado muy grave que los socialistas hayan votado en contra de la iniciativa. «Es de sentido común».
En la comisión de este miércoles, el gobierno socialista llevaba a votación su propia modificación del ROM, pero ha tenido que retirar el punto del orden del día porque no tenía los apoyos para sacarla adelante. Para el teniente de alcaldía de Seguridad y Prevención, Albert Batlle, «ya existen suficientes mecanismos para rendir cuentas».

