La decisión del Ayuntamiento de Barcelona de suspender las licencias de apertura de los supermercados 24 horas en toda Barcelona ha hecho que la oposición se abalanzara sobre el gobierno municipal. La oposición encabezada por Junts y el PP ha criticado la tardanza del ejecutivo de la capital catalana para frenar la expansión de este tipo de comercios. Desde Junts, el responsable del área de urbanismo y concejal adscrito de Junts en Ciutat Vella, Damià Calvet, ha denunciado que lo que ha hecho el alcalde Jaume Collboni es un «movimiento electoralista» y constata el «fracaso absoluto» de su gobierno. «Esta medida tiene más de propaganda y movimiento electoralista, cuando queda un año para las elecciones municipales, que de política seria y responsable para proteger el comercio de proximidad de Barcelona” ha espetado un Calvet que ha denunciado la falta de acción anterior por parte del gobierno municipal el cual asegura que ha estado «inactivo durante meses mientras la situación se agravaba».
Según Calvet «el Gobierno anuncia a bombo y platillo una suspensión de licencias que llega tarde y mal. Es una medida que debería haberse tomado hace meses, cuando la situación aún era controlable» y lamenta que en la capital de Cataluña «ya hay 1.300 supermercados 24 horas». «Suspender las nuevas licencias no soluciona el problema de los 1.300 supermercados 24 horas que ya están abiertos y que continúan generando problemas de convivencia, de imagen urbana, de competencia desleal con el comercio de proximidad y, en muchos casos, de incumplimiento de normativas. Hay que actuar sobre estos establecimientos con inspecciones, sanciones y medidas correctoras, no solo cerrar el grifo de nuevas licencias», concluye.
Quien también ha saltado al cuello del alcalde ha sido el PP encabezado por su presidente, Daniel Sirera, quien también ha criticado que la medida «ha llegado tarde» ya que «durante años ha permitido el crecimiento descontrolado de este tipo de establecimientos sin prever el impacto que tendría sobre los barrios y el comercio tradicional”. Para los populares el ayuntamiento «ha actuado sin capacidad de anticipación y sin herramientas de control eficaces» y denuncian que “no puede ser que ahora se presente como una solución lo que en realidad es una rectificación obligada tras años de inacción”. “Defendemos la libertad económica, pero siempre dentro de la ley. No puede haber barra libre para quien incumple mientras otros comerciantes sí que hacen las cosas bien”, sentencia Sirera.

Los socios de Collboni también le dan la espalda al alcalde
Los grandes partidos políticos que han sido los socios preferentes de Collboni para poder sacar adelante medidas como ERC y los Comuns también han presionado a Collboni y lo han acusado de llegar tarde. Desde ERC, la presidenta del grupo municipal, Elisenda Alamany, ha destacado que supone una «clara rectificación del gobierno municipal» y alerta que un año de suspensión «no soluciona nada».
Por su parte, desde Barcelona en Comú, la concejala Tània Corrons ha señalado que «el anuncio de Collboni llega tarde, una vez más. Nuestra formación pidió en la negociación de las ordenanzas fiscales elaborar un plan de ciudad para racionalizar los supermercados 24 horas, entre otros servicios. ¿Qué dijo Collboni entonces? Lo de siempre, que no lo veía, que era demasiado… Ahora, sin embargo, rectifica». De hecho, desde los Comuns acusan que «una vez más, con Collboni los cambios o llegan tarde o no llegan» y señalan que esperan que no vuelva a ser «otra promesa incumplida del Alcalde del no-es».
