La visita del papa León XIV a la ciudad de Barcelona implicará el paso del Santo Padre por varios lugares de la capital catalana como la Parroquia de Sant Agustí en el Raval, la Sagrada Familia o el estadio Olímpico Lluís Companys. Precisamente el ‘desembarco’ del Santo Padre en el estadio olímpico ha hecho que desde ERC presionen al alcalde de la ciudad, Jaume Collboni, por la «cesión gratuita» del recinto deportivo a la Iglesia católica para acoger la visita del papa León XIV a Barcelona el próximo 9 de junio.
Desde el grupo municipal de los republicanos denuncian que el Ayuntamiento de Barcelona asume «el costo de un equipamiento público municipal para un acto organizado por la Iglesia» y que podría llegar a reunir unas 37.000 personas y que se calcula que podría llegar a costar como «mínimo» unos 300.000 euros y que podría acabar elevándose hasta un costo superior a los 900.000 euros. Según señalan desde ERC, el costo mínimo de la cesión para la visita del papa León XIV sería el mismo que el que costó el partido a favor de Palestina y que si se acabara acercando a los 900.000 euros se acercaría a «la cifra que pagaba el Barça por algunos partidos en concepto de alquiler, limpieza, seguridad, mantenimiento, movilidad y control de accesos».
La presidenta del grupo municipal de ERC, Elisenda Alamany, ha lamentado que «ahora mismo no sabemos cuánto costará a los barceloneses y barcelonesas la visita del papa» y aseguran que el costo de la cesión del espacio y que se ahorra la iglesia «saldrá de los bolsillos de los barceloneses». Alamany también ha lanzado una crítica al gobierno municipal criticando que la propuesta de limitar las personas que podían visitar el Park Güell sufrió «mil trabas porque decían que no cuadraban los números» y ahora se cede un espacio gratis.
ERC presiona a Collboni y pide saber el costo total de la visita del Papa al Estadio Olímpico
Ante esta cesión del estadio, ERC ha presentado dos peticiones a los órganos municipales y «reclama transparencia sobre el convenio firmado con el Arzobispado y sobre cuál será el costo real para la ciudad». La primera de las peticiones presentadas por parte de los republicanos solicita poder acceder al convenio entre ayuntamiento e iglesia sobre la cesión del estadio y conocer «en detalle los costos de la operación», mientras que la segunda «reclama saber el costo real que deberá asumir el Ayuntamiento con la cesión».

El grupo municipal de ERC señala que el ayuntamiento es una «institución laica» y asegura que precisamente esta laicidad debería hacer que el gobierno municipal no debería «bonificar con recursos públicos un acto de estas características, especialmente cuando esta gratuidad no se aplica habitualmente a otros usos privados de los equipamientos municipales».
BComú también reclama explicaciones
BComú también solicitará una comparecencia del gobierno municipal en las comisiones del mes de mayo, para reclamar explicaciones sobre el convenio con el Arzobispado de Barcelona; qué previsión de gasto hay para los servicios operativos que se presten vinculados con la cesión del estadio para la organización del evento (seguridad, mantenimiento, servicios auxiliares, limpieza, etc.); y los motivos por los cuales la comisión de gobierno a petición del gerente de promoción económica considera este evento «un evento de máximo interés público y general».
Barcelona tiene prioridades más urgentes que destinar dinero público a la visita del Papa. Si el criterio es el interés público y la proyección internacional para justificar la cesión del estadio Lluís Companys, también se podrían haber aplicado en el caso del FCB.https://t.co/yIt4SfReIO
— Guille López (@guillelopez_) May 6, 2026
El consejo de administración de BSM aprobó la cesión del estadio
El pasado miércoles por la tarde el consejo de administración de Barcelona Serveis Municipals (BSM) aprobó la cesión gratuita del estadio olímpico con la «bonificación del 100% del precio de cesión» del espacio para el evento con los votos favorables del PSC, Junts y el PP, tres partidos que sumaban diez consejeros en el consejo de administración; mientras que BComú y ERC, dos y tres consejeros respectivamente, votaron en contra de la propuesta. Además, el convenio entre el Ayuntamiento de Barcelona y el Arzobispado de Barcelona fue aprobado el pasado jueves en la Comisión de Gobierno aunque aún no se ha hecho público el acuerdo.
