David Bondia será reelegido como síndico de agravios de Barcelona el viernes en el pleno del Ayuntamiento de Barcelona. Bondia tiene garantizados los votos del gobierno de Jaume Collboni, Junts per Barcelona, Barcelona en Comú y ERC. El nombramiento del síndico requiere el posicionamiento favorable de dos tercios de los concejales, es decir, 27 de 41, y Bondia obtendrá al menos 35, una mayoría bastante amplia. PP, en principio, se abstendrá, y Vox votará en contra.
Esta semana, el TOT Barcelona adelantó que Collboni proponía el nombre de Bondia como defensor de la ciudadanía para los próximos cinco años y que la votación tendría lugar el viernes. Bondia tenía garantizados los votos de Barcelona en Comú, PSC y ERC, pero faltaba que Junts o PP le dieran apoyo. En una rueda de prensa en la cual ha presentado las iniciativas de Junts en el pleno, el presidente de Junts en el Ayuntamiento y alcaldable, Jordi Martí Galbis, ha confirmado el voto favorable de su grupo.
En todo caso, Martí Galbis se ha mostrado muy crítico con la gestión que el gobierno de Collboni ha hecho del proceso de elección del síndico. El alcaldable de Junts ha hablado de “desinterés” y ha recordado que fueron los grupos municipales y las entidades quienes obligaron al ejecutivo socialista a incorporar el proceso participativo que el alcalde no quería hacer. Según Martí Galbis, Collboni no ha atendido la petición de la Sindicatura de dotar la institución de más recursos y de darla a conocer entre la ciudadanía. “Un alto grado de personas no la conocen”. Martí Galbis también ha destacado el trabajo de Bondia, que ha calificado en general de “correcto”, y ha valorado positivamente la trayectoria “acreditada” de la otra candidata, la abogada Gemma Calvet.
Ha competido con la abogada Gemma Calvet
Bondia ha competido en el proceso de elección para encabezar al nuevo síndico o síndica de Barcelona solo con Calvet. Antes de que el pleno vote, el proceso de elección del síndico ha pasado por dos fases anteriores. Por un lado, el apoyo de las entidades, y por otro un proceso participativo, con votos de la ciudadanía. En ambos casos, Bondia se impuso claramente. Recibió más de 50 apoyos de entidades, y en el proceso participativo consiguió 2.064 votos (un 76%), mientras que Calvet se quedó con 643 (un 24%). Pero ni el apoyo de las entidades ni de la ciudadanía son vinculantes y la única decisión que realmente cuenta es el voto de los grupos municipales.
La Sindicatura de Greuges de Barcelona es una institución que defiende las libertades públicas y derechos fundamentales de la ciudadanía y supervisa la actuación del consistorio barcelonés. Las decisiones del defensor no son vinculantes para el Ayuntamiento y este solo puede emitir recomendaciones o advertencias. Pero, muchas veces, desde la Sindicatura se han desbloqueado conflictos o el Ayuntamiento ha dado marcha atrás en una decisión si ha visto que se había equivocado a raíz del informe del síndico. Con anterioridad a Bondia, la ciudad tuvo dos síndicas, Pilar Malla (2005-2010) y Maria Assumpció Vilà (2010-2021). Un defensor puede hacer dos mandatos de cinco años como máximo. La elección no puede coincidir con un año electoral.

