El gobierno de Jaume Collboni rechaza aplazar la votación de los presupuestos, prevista para este viernes en el pleno de noviembre, tal como ha solicitado este miércoles Barcelona en Comú para disponer de más tiempo para cerrar un acuerdo entre ambos partidos para las cuentas de 2026. Así, si no hay un pacto antes del viernes, el ejecutivo socialista abre la puerta a recurrir de nuevo a una cuestión de confianza para aprobarlos.
En una entrevista en Catalunya Ràdio, la presidenta de los Comuns en el Ayuntamiento, Janet Sanz, ha dicho que las negociaciones no se habían concretado en nada y pedía que la votación se pospusiera para más adelante, por ejemplo, para el pleno de diciembre. «Ahora mismo, veo muy difícil que podamos sacar adelante la propuesta de presupuesto. No hay necesidad de votarlo ahora«, ha remarcado Sanz.
El calendario no se negocia, dice el gobierno de Collboni
La respuesta del ejecutivo socialista ha sido contundente: no hay aplazamiento. «El calendario para la aprobación de los presupuestos no es parte de la negociación. Barcelona necesita presupuestos en enero y el interés de la ciudad no se puede supeditar a otros intereses. Este gobierno trabaja la propuesta desde el mes de julio. La voluntad para la negociación estará hasta el último minuto, pero hasta este viernes, tal como son conocedores desde el primer momento Barcelona en Comú y ERC, con quienes ya hay acuerdo», han subrayado fuentes municipales al TOT Barcelona.

¿Qué es una cuestión de confianza?
La cuestión de confianza es una herramienta de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG) que permite a los gobiernos en minoría sacar adelante los presupuestos, con el límite de dos veces por mandato. Otros alcaldes, como Xavier Trias y Ada Colau, también la utilizaron. Una vez se activa la cuestión de confianza, los partidos disponen de 30 días para encontrar un reemplazo para la alcaldía, en este caso a Collboni. Así ocurrió en 2024. Pero como los partidos de la oposición no se pusieron de acuerdo para proponer un nuevo alcalde, pasados los 30 días, las cuentas municipales recibieron la luz verde definitiva.
En 2025, el alcalde decidió prorrogar las cuentas después de romper las negociaciones con Barcelona en Comú a principios de año por las exigencias cada vez más elevadas de los Comuns. «Si nunca te das por satisfecho es porque posiblemente no buscas ningún acuerdo«, verbalizó entonces el teniente de alcaldía de Economía, Jordi Valls.
Ahora, entre las demandas de los Comuns figura vetar la compra especulativa de viviendas en Barcelona, finalizar el eje verde de Consell de Cent hasta la Meridiana y crear nuevos en el paseo de Maragall y en la calle de Creu Coberta-Sants. Antes de que los Comuns plantearan hacer más ejes verdes, Collboni ya dijo que lo descartaba.




