El Ayuntamiento de Barcelona ha finalizado las obras de la calle de Menéndez y Pelayo, una transformación que se enmarca en el plan conjunto diseñado por el ejecutivo municipal y el FC Barcelona para cambiar la imagen de las calles que rodean el Camp Nou. El Ayuntamiento apunta que, con la nueva urbanización de la calle, se ha buscado «favorecer la movilidad sostenible» y se ha incorporado un carril bici que une la avenida de Juan XXIII con la calle de Martí i Franquès.
El ejecutivo apunta en una nota que la reforma busca «crear un gran espacio abierto alrededor del estadio» y que por eso elimina la valla exterior y los desniveles que había. Entrando al por menor, la obra ha intervenido más de 22.000 m², de los cuales el Ayuntamiento destaca que más de 4.000 son nuevas zonas verdes. Así mismo, las aceras de la calle citada ahora son más anchas e incorporan 21 bancos de madera de tres metros, 16 sillas de 60 centímetros, un nuevo sistema de iluminación y un total de 65 árboles.

Los próximos pasos de la reurbanización
La intervención de la calle de Menéndez y Pelayo se suman a las de la avenida Juan XXIII, que iniciará pronto la segunda fase de obras. En este caso, también se ampliarán las aceras y se incorporará carril bici en el entorno que va del acceso 5 del Camp Nou hasta la rotonda que conecta con la calle de Arístides Maillol. La idea del Ayuntamiento y del Barça es transitar hacia un espacio que premie la movilidad sostenible y por este motivo se está potenciando el carril bici, entre otras medidas.
El consistorio también pone fecha al inicio de las obras del futuro jardín Geológico, un proyecto conjunto con la Universitat de Barcelona que tiene como objetivo «acercar a la ciudadanía y el turismo a la historia del planeta». Al mismo tiempo, tiene previsto restaurar una zona que queda bastante inclinada a tocar del cementerio de las Corts para construir más verde.
