Las personas que estos días paseen por el calle Mallorca, a su paso por el Camp de l’Arpa del Clot, asistirán en primicia al descubrimiento de tres piezas de arte recién salidas del horno. En concreto, tres comercios históricos de esta vía barcelonesa han sido objeto de una intervención artística a cargo de Rock Blackblock, autor con una reconocida trayectoria en la capital catalana. El artista ha embellecido las persianas de los negocios con motivos que evocan la actividad que se lleva a cabo en el interior. La iniciativa impulsada desde el Ayuntamiento de Barcelona de la mano de l’Eix Clot se extenderá durante las próximas semanas a un total de 17 locales de la zona. Todos los murales llevarán la firma del mismo autor y seguirán un estilo y técnica similares a los utilizados con estos tres establecimientos de la calle Mallorca, que han sido de los primeros en ser decorados.

Uno de los comercios elegidos en esta primera tanda es un clásico como el Bar Elias, ubicado en los bajos del número 525 de la calle Mallorca, justo en el cruce con la calle de la Independencia. En su caso, el motivo elegido para decorar la persiana ha sido un café servido en una taza con su espuma y coronado por un polvo de cacao, uno de los grandes reclamos del negocio, conocido también por sus bocadillos y los platos de desayuno de tenedor. Todo en un tono marrón que quiere recordar el color de esta bebida y que pone color a un cierre que hasta ahora era de color grisáceo, sin ningún tipo de logotipo.

Una charcutería y una pastelería históricas
Como decíamos, no es el único establecimiento de la calle Mallorca que ha pasado por las manos de Rock Blackblock. Hace unos días, el artista también culminó el mural de la persiana del local de la Charcutería Bosch ubicada en los bajos del número 558, a escasos metros del Bar Elias. En este caso, el protagonista de la imagen ideada por el autor es un surtido de diversos embutidos, todo en diversas tonalidades de rojo combinadas con el blanco. La misma cadena fundada en 1863 se encargó de dar a conocer el resultado de la intervención artística a través de una publicación en las redes sociales acompañada de varias fotografías tanto del proceso como de la postal final. En este caso, se da la circunstancia de que, antes de contar con el mural del artista, la persiana estaba llena de pintadas sin sentido, no muy estéticas, que ocupaban buena parte del fondo negro.
El último de estos nuevos murales del artista que podemos encontrar en la calle Mallorca es el de la Pastelería Gual. El negocio abierto en 1903 y actualmente en manos de la cuarta generación de la misma saga está ubicado justo entre los otros dos establecimientos, a la altura del número 529.

