La marca británica Fred Perry, uno de los nombres más reconocidos del retail premium internacional, ha escogido Barcelona para dar un salto cualitativo en su presencia en el Estado con la apertura de una nueva tienda ‘flagship’ de gran formato en Rambla Catalunya. El establecimiento, situado en el número 131 de esta codiciada arteria comercial, abrirá sus puertas este mes de abril, después de que la propiedad haya arrendado y unificado dos locales comerciales contiguos para crear un espacio único que se convertirá en la tienda de referencia de la marca en el Estado. La operación, asesorada por la consultora inmobiliaria Laborde Marcet, es una apuesta por Rambla de Catalunya como eje clave del retail premium en la ciudad, una vía que concentra marcas internacionales, un alto volumen de peatones y un público con capacidad de compra elevada, tanto local como turística. Hasta ahora, Fred Perry contaba con solo dos puntos de venta físicos: uno en Madrid y otro en Barcelona, en la calle del Rec.

Desde Laborde Marcet destacan que la elección de esta ubicación “confirma la fortaleza de Rambla Catalunya como uno de los principales polos comerciales premium del sur de Europa”, y subrayan la relevancia de la operación tanto por la dimensión del local como por la apuesta a largo plazo de la marca por Barcelona.
El nuevo establecimiento se ha concebido como una tienda experiencial, en línea con la estrategia global de Fred Perry. El espacio, fruto de la unión de dos locales, permitirá desarrollar un concepto donde el diseño, la arquitectura y la experiencia de compra tendrán un papel central. En un contexto en el que el comercio físico busca reinventarse, la operación ejemplifica la tendencia de las grandes marcas a apostar por ubicaciones ‘prime’ y formatos emblemáticos que refuercen su identidad y la conexión con el cliente.
Una marca icónica con ADN británico
Fundada en 1952 por el tenista Fred Perry y el futbolista Tibby Wegner, la firma se ha consolidado como un referente internacional de la moda deportiva premium. Su logotipo, la característica corona de laurel inspirada en el torneo de Wimbledon, se ha convertido en un símbolo reconocible en todo el mundo.

