El Plan de Usos de Ciutat Vella ha levantado polvareda dentro de la política municipal de la capital catalana. La propuesta del PSC en la que se propone limitar las discotecas a los perímetros y calles anchas en el nuevo plan de usos de Ciutat Vella, un plan que el gobierno quiere llevar a aprobación la regulación este mes de mayo, primero en comisión y luego en el pleno.
Una votación que contará con los votos favorables del grupo municipal de Junts en la capital de Cataluña. Desde Junts destacan que este nuevo Plan de Usos para este distrito barcelonés permitirá «ayudar a devolver al distrito el equilibrio entre la actividad económica y la buena convivencia con el vecindario». El concejal de Junts en el distrito de Ciutat Vella, Damià Calvet, ha destacado que la aprobación del nuevo Plan de Usos de Ciutat Vella «permitirá cerrar en 18 meses las actividades más polémicas, como las tiendas de cannabis y de carcasas o las manicuras, y que están abiertas desde antes de la suspensión, si no acreditan sus condiciones».
Calvet, sin embargo, ha querido destacar que el voto favorable al Plan de Usos propuesto por el PSC no implica carta blanca ni «lo resuelve todo». El concejal juntaire ha señalado «que es necesario complementarlo con políticas a favor de la vivienda, la seguridad, limpieza y un apoyo real al comercio local».
Veto a las tiendas de ‘souvenirs’ y a los negocios de pedicura, dice Junts
El TOT Barcelona informó que Junts reclama que haya una restricción para la apertura de nuevas tiendas de souvenirs y actividades orientadas exclusivamente al turismo, nuevos establecimientos vinculados al cannabis, determinados formatos comerciales que generan saturación: locales de ocio nocturno en calles no adecuadas, y la concentración de actividades que expulsan comercio de proximidad y vida vecinal. El concejal de Junts señaló «en algunos casos, esta limitación se hace por distancias o características del local, de manera que prácticamente prohíbe la apertura de algunas actividades” y destaca que un buen plan de usos puede potenciar otros tipos de actividades.

ERC denuncia que el nuevo plan de usos de Ciutat Vella no protege la “identidad de la ciudad”
Un plan de usos que no gusta a todos. El grupo municipal de ERC considera que “es una muy mala noticia que se apruebe el Plan de Usos de Ciutat Vella que permitirá aumentar la apertura de negocios turísticos en una zona ya saturada de este tipo de negocios que matan el comercio de barrio y que despersonalizan la ciudad». El partido añade que cuando es ERC quien marca la agenda de la ciudad, «se gobierna el turismo y se aprueba el aumento del recargo turístico, cuando Junts se alía con Collboni, se incrementa la venta de Barcelona y se continúa tratando la ciudad como un producto a disposición de aquellos que quieren hacer negocio a costa de la ciudad». «Cuando gobernemos la ciudad ya hemos anunciado que suspenderemos las nuevas licencias para este tipo de negocios que tanto daño hacen al comercio de la ciudad», sentencian los republicanos.
