El gobierno de Jaume Collboni ha iniciado el proceso para dotar a Barcelona de una ordenanza que permita regular los mercados ambulantes. La nueva normativa ordenará por primera vez las autorizaciones en mercados de vendedores, ocasionales y puestos puntuales en la ciudad, a partir de la ley de Comercio de 2017.
Recientemente, la comisión de gobierno ha dado el pistoletazo de salida a la tramitación de la regulación. Con este paso, comienza el periodo de consulta pública previa, una vez se publiquen los acuerdos de la Comisión de Gobierno y se abra el plazo a partir de este mismo lunes, para recoger la opinión de las personas y organizaciones potencialmente afectadas por la futura norma. Posteriormente, se tramitará la aprobación inicial, se publicará en exposición pública y se llevará a aprobación definitiva en el Consejo Plenario de la ciudad, con el objetivo de poder iniciar la vigencia el primer trimestre de 2027.
Licencia individual por 15 años
La ordenanza recoge la obligatoriedad de tramitar licencias individuales con vigencia para 15 años prorrogables para los mercados de vendedores como mercados profesionales en espacios públicos que se celebren periódicamente dos o más veces al año. Además, se establece un periodo de adaptación de un año para las licencias vigentes y el estudio de los casos donde se concentre más de una licencia por titular para garantizar la supervivencia de la actividad.
La teniente de alcaldía de Promoción Económica, Comercio, Mercados, Restauración y Empleo, Raquel Gil, ha destacado que con esta iniciativa “la ciudad de Barcelona contará por primera vez con una regulación sobre los mercados de venta no sedentaria de la ciudad, que son más de 70, y son mercados que aportan valor comercial, con historia y con un recorrido, que generan empleo y complementan la oferta de comercio de proximidad en la ciudad”.

Los mercados incluidos dentro de la ordenanza de venta no sedentaria son los mercados de vendedores, los ocasionales y los puestos individualizados, que se instalan en los espacios públicos mediante instalaciones desmontables o transportables (o vehículos tienda), llevados a cabo por profesionales de la venta no sedentaria, de manera periódica y preestablecida.
La pequeña agricultura, en pie de guerra
A principios de febrero de 2025, la decisión del Ayuntamiento de cerrar dos mercados de agricultores en Barcelona entre 2024 y el año pasado puso en pie de guerra a la pequeña agricultura. Uno de los mercados estaba en Sant Antoni y el otro en Vallcarca. En un comunicado, la Asamblea Campesina y Ciudadana Metropolitana (APiCM), dijo que estos espacios eran “fundamentales para la supervivencia” de la pequeña agricultura y consideraron que se les estaba “condenando a la precariedad y desaparición”.
Mientras se está tramitando la nueva norma, no se otorgan más licencias. Con la regulación futura, las licencias colectivas se extinguen y se sustituyen por licencias individuales con una vigencia de 15 años para los y las vendedores vinculados en las licencias colectivas previas y que han venido desarrollando la actividad como mínimo en el último año. Este plazo será prorrogable por 15 años más.
Para facilitar la transición al nuevo marco regulatorio, se establece un periodo de adaptación de un año para las licencias vigentes y el estudio de los casos donde se concentre más de una licencia por titular para garantizar la supervivencia de la actividad.

