Jaume Collboni ha destacado la construcción de 1.000 viviendas públicas al año en Barcelona durante este mandato. Según el alcalde, se trata de la cifra más alta desde la llegada de los ayuntamientos democráticos en 1979. Collboni lo ha dicho en el acto Diálogo sobre Barcelona que se ha realizado en la sede de Foment del Treball, en la Via Laietana, la patronal catalana. La vivienda ha sido uno de los puntos centrales de la cita, en la cual el alcalde ha defendido «intervenir» el mercado para reequilibrarlo y garantizar que las familias barcelonesas puedan quedarse a vivir en la ciudad. «No me resigno». Collboni ha asegurado que la aplicación del tope de precios ha permitido detener la subida de los precios del alquiler. Para el alcalde, se necesita más oferta de viviendas y regulación, hasta lograr que la ciudadanía no destine más del 30% de su sueldo a un piso.
En el inicio del acto, el presidente de Foment, Josep Sánchez Llibre, ha asignado tareas al alcalde. Aún hay “carpetas relevantes abiertas” que deberían resolverse antes de finalizar el mandato municipal en 2027, ha remarcado Sánchez Llibre en referencia a que no se ha cerrado un acuerdo para revisar la normativa del 30%. Esta regulación obliga a los promotores a destinar este porcentaje a vivienda social en las nuevas construcciones y grandes rehabilitaciones. Collboni no se ha cansado de repetir que la medida, aprobada en 2018 con Ada Colau de alcaldesa, con el voto a favor del PSC, ha paralizado el mercado. El gobierno municipal es partidario de «flexibilizar» la norma y negoció con Junts un acuerdo, pero este no llegó a buen puerto con reproches mutuos entre los dos partidos. Sin embargo, en Foment Collboni ha subrayado que no ha cerrado la puerta a que este acuerdo se concrete.
Además de Sánchez Llibre, han intervenido el CEO de Aigües de Barcelona y director de Acción Social de Veolia, Felipe Campos, y la vicepresidenta de Foment, Mar Alarcón. Entre el público se encontraba la teniente de alcaldía Maria Eugènia Gay, y los comisionados de Turismo y Vivienda, José Antonio Donaire y Joan Ramon Riera, respectivamente.

Barcelona, un espacio seguro y de estabilidad política
Collboni ha reivindicado Barcelona como «un espacio seguro» y «de estabilidad política» en un momento de fuerte tensión internacional, con la guerra de Ucrania y el conflicto en Oriente Medio. Coincidiendo con el anuncio de la tregua entre EE.UU. e Irán de dos semanas, pero no con el Líbano, el alcalde ha anunciado que durante los primeros meses de 2026 la ciudad ha conseguido un 20% más de inversiones que en todo 2025.
El alcalde ha puesto una fecha para el futuro inmediato de Barcelona: 2035. A lo largo de la próxima década, la ciudad vivirá grandes transformaciones, «proyectos que hace tres o cuatro años no eran tan evidentes», ha comentado sobre el último mandato de Colau, sin mencionar a la exalcaldesa. Entre los grandes cambios de Barcelona estará la conversión de Montjuïc en una nueva centralidad metropolitana, la puesta en marcha de las nuevas estaciones de la Sagrera y Sants y la renovación del ámbito de Fira de Barcelona con motivo de su centenario en 2029. Para el alcalde, se está ante una transformación similar a la de 1992.
La Sagrera, «un salto de escala» en movilidad
La nueva estación de la Sagrera es uno de los elementos clave de esta transformación, con más de 11.000 viviendas públicas y privadas, medio millón de superficie económica y la habilitación de este ámbito en un nodo de transporte intermodal con trenes de alta velocidad, Rodalies, media distancia y autobuses. «Será un salto de escala», con el objetivo de reducir en 15 millones el número de coches que se muevan por Barcelona en un año.
Collboni ha defendido la nueva tasa turística, que se ha comenzado a aplicar el 1 de abril en Cataluña, con un recargo municipal que se incrementará un euro por año hasta 2029, y que debe servir para revertir las negatividades del turismo en los barrios más afectados y masificados. Según el alcalde, el turismo es muy importante para la economía de la ciudad, pero ha defendido que sea sostenible. «La masificación también afecta a los visitantes». Barcelona apuesta por un turismo de calidad, basado en el turismo familiar, de negocios y cultural. Al inicio del acto, Sánchez Llibre criticó al alcalde que no se llegase a un acuerdo con el sector en la aplicación de la nueva tasa.

El alcalde ha puesto el Mobile como ejemplo de los eventos que quiere Barcelona y que han convertido a la capital catalana en una ciudad de conocimiento e innovación. Collboni también ha hablado de la salida del Tour de Francia del próximo verano. «No es un evento por un evento», ya que también supone decir sí a la bicicleta como deporte y como modo de movilidad sostenible. «Es más importante el legado que la cifra».
El metro, hasta Mataró y Castelldefels
Además de ser alcalde de Barcelona, Collboni es el presidente del Área Metropolitana de Barcelona. En el ámbito de la movilidad, el líder del PSC en el Ayuntamiento ha repetido que el problema es metropolitano, con Rodalies a la cabeza. Dentro de la ciudad, el metro y el bus funcionan bien. Collboni cree que la alternativa al vehículo privado debe ser ferroviaria. «El metro debería llegar a Mataró y Castelldefels. Quizás no lo veremos, pero llegará».

