Hay una plaza en la zona alta barcelonesa que puede presumir de conservar aún hoy una reliquia ferroviaria casi centenaria. Esta estructura no es otra que el edículo de la estación de Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC) ubicada en pleno centro de la plaça Molina, en el distrito de Sarrià – Sant Gervasi. La construcción fue erigida en 1929 después del soterramiento de la línea Barcelona-Sarrià, que inicialmente tenía las vías y andenes a cielo abierto. Se inauguró en 1931 para dar acceso a la estación de Sant Gervasi a pie de calle y abrir la escalera de acceso a la infraestructura subterránea.
La estructura en sí consta de diez pilares de acero rodeados de paredes cerámicas con una cubierta de zinc y cuatro fachadas con cierres de vidrio enrasadas por la parte exterior. Cuenta con una superficie exterior de 58 metros cuadrados, con un espacio de cinco metros cuadrados que corresponde al acceso al ascensor. Es sin duda una pieza singular, que da carácter a la plaça Molina, en forma de prisma rectangular de mampostería, definido por este perímetro de pilares y pilastras.

Todo el conjunto del edículo fue rehabilitado en el año 1985 y, hasta finales de los noventa, quedó integrado en la reordenación de la plaza, que buscaba entonces unificar espacios de ocio, terrazas y espacios urbanos existentes a pesar de su compleja realidad vial, que poco tiene que ver con la situación actual. En 2009 se crea un intercambiador para conectar la línea Barcelona-Tibidabo con las ramas del Vallès, todo con el objetivo de resolver la accesibilidad desde ambas aceras de la calle de Balmes, manteniendo el carácter histórico de la plaza.

Inicio de la rehabilitación integral de la estructura
Desde entonces no se había realizado ninguna actuación de este tipo en la estación de Sant Gervasi. Sin embargo, esto cambia este mismo mes de marzo, ya que FGC ha anunciado esta semana el inicio de las tareas de rehabilitación del edículo. Las obras licitadas en junio de 2025 ya están en marcha y contarán con un presupuesto de 670.000 euros y un plazo de ejecución de 28 semanas.
Según la información facilitada por el Departament de Territori de la Generalitat, los trabajos consistirán principalmente en la mejora de la estabilidad estructural del edículo y la eliminación de las filtraciones existentes en la cubierta. También se recuperará la marquesina perimetral de vidrio, que fue eliminada durante una reforma en el año 1960, con su aspecto original; se reparará la fachada y se renovará el cierre de vidrio y de las instalaciones existentes. La previsión, entonces, es que el edículo pueda lucir completamente renovado antes de final de año.
Esta actuación nos permitirá mejorar la estabilidad estructural, reparar fachadas y cubiertas y recuperar el aspecto histórico de este espacio tan singular de la plaça Molina. pic.twitter.com/nYvJg6DPMi
— Sílvia Paneque (@SilviaPaneque) March 25, 2026

