El Ayuntamiento de Barcelona ofrece ayudas de 20 euros por persona para el consumo cultural. Se trata de los Bonus Cultura, una iniciativa de ERC que el gobierno de Jaume Collboni ha hecho suya y se ha incorporado a los presupuestos municipales. El proyecto tiene un presupuesto global de 1,5 millones de euros y prevé que se puedan emitir más de 55.000 bonos. La propuesta incorpora el criterio de priorización del catalán, con el 70% de la oferta para cultura en esta lengua. Recientemente, el consistorio ya impulsó los Bonus Consum, con ayudas a la ciudadanía para realizar compras en comercios de proximidad y barrio de la ciudad. En las tres olas de ayudas culturales, un ciudadano podrá llegar a solicitar hasta 60 euros.
“El Bonus Cultura es una propuesta de ERC que conseguimos incorporar al presupuesto municipal para que la cultura en catalán sea más accesible y llegue a nuevos públicos. Nosotros tenemos claro qué modelo de ciudad defendemos: una Barcelona que no renuncie a ser Barcelona, que no diluya su identidad y que haga del catalán y la cultura propia pilares de su personalidad. Porque una ciudad que pierde su lengua y su cultura es una ciudad que pierde una parte de lo que es», ha valorado la presidenta de ERC en el Ayuntamiento y candidata, Elisenda Alamany.
Un monedero precargado
Las ayudas funcionarán con un monedero precargado con 20 euros para cada usuario que estará integrado con los principales sistemas de venta de entradas mediante una herramienta tecnológica que no altera los canales habituales de los programadores. Para solicitar la ayuda, la persona deberá acceder al sitio web de los bonos que el Ayuntamiento ha activado este miércoles. «El sistema incorporará mecanismos de validación en tiempo real que garantizan la seguridad de las operaciones y evitan usos indebidos del saldo», subraya el Ayuntamiento en un comunicado. Se podrán usar para espectáculos de artes en vivo, cine en catalán y compra de libros.

En el caso de los libros, los ciudadanos podrán destinar el saldo a la adquisición de libros en catalán durante toda la campaña y, específicamente, obtener vales digitales canjeables en las librerías físicas de la ciudad. “Este sistema permite que participe comercio de proximidad sin requisitos tecnológicos complejos y refuerza el papel de las librerías como agentes culturales”, destaca el consistorio.
Según el Ayuntamiento, los acuerdos con teatros, salas de conciertos, cines, librerías y otros espacios programadores garantizarán una oferta cultural diversa, equilibrada y territorialmente amplia, excluyendo actividades vinculadas a grandes eventos.
Tres olas con caducidad
Los Bonus Cultura se pueden solicitar a partir de este miércoles. La ayuda será recargable en tres períodos, del 4 de noviembre al 10 de enero, del 11 de enero al 25 de abril y del 26 de abril al 31 de julio. El funcionamiento de los bonos se basa en un modelo de saldo dinámico con controles de caducidad y sistemas de seguridad en tiempo real para evitar fondos inmovilizados. Es decir, el saldo de 20 euros caducará al finalizar cada ola. Puede darse el caso de que un ciudadano pueda solicitar hasta 60 euros, siempre que haya usado los 20 euros de la ola anterior y que no se haya agotado el presupuesto de 1,5 millones. La plataforma aplicará siempre el mejor precio disponible, será compatible con otros descuentos y permitirá utilizar el saldo en una o varias operaciones.

Las ayudas están destinadas a todos, pero el Ayuntamiento pone el foco en los jóvenes entre 18 y 30 años y la ciudadanía alejada del consumo cultural, especialmente de zonas con brecha digital o en riesgo de exclusión social. Por otro lado, los bonos quieren echar una mano a los consumidores habituales de cultura para que puedan ajustar su presupuesto.
Los centros cívicos de Barcelona se convertirán en espacios clave para difundir la iniciativa y acompañar a la ciudadanía para que acceda a ella, especialmente en barrios con menor consumo cultural habitual, como Trinitat Vella, Besòs i el Maresme, Bon Pastor, La Marina o Verdum.

