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Carlos Gutiérrez, veterinario: «El 13 % de los gatos sufre ansiedad por separación, pero el resto se relaja al quedarse solo»

Hay una mentira histórica que hemos aceptado sin hacer preguntas. Siempre nos han dicho que los gatos son animales independientes, casi fríos, que disfrutan de la soledad como si fueran pequeños emperadores de piso. Pero la ciencia veterinaria acaba de lanzar un cubo de agua fría sobre esta teoría tan cómoda para nuestros horarios laborales.

La realidad en nuestros hogares es mucho más compleja y, a veces, dolorosa. El conocido veterinario Carlos Gutiérrez ha arrojado luz sobre un problema invisible que afecta a miles de hogares catalanes. Resulta que tu mascota puede estar sufriendo un calvario silencioso cada vez que cierras la puerta para ir a trabajar.

La cifra de la discordia: el sufrimiento real

Vamos a los datos duros, aquellos que nos hacen mirar a nuestro compañero de piso con otros ojos. Según el experto, exactamente el 13 % de los gatos sufre ansiedad por separación. Parece un porcentaje pequeño, casi residual, hasta que haces números y te das cuenta de la cantidad de felinos domésticos que entran en esta triste estadística.

Hablamos de miles de animales que experimentan un estrés real, físico y psicológico, cuando se quedan solos. No es un capricho, es una patología clínica. (Y sí, nosotros también nos hemos sentido un poco culpables al leerlo).

Pero no todo son malas noticias en este estudio de la mente felina. La otra cara de la moneda nos dice que la gran mayoría, el resto de estas mascotas, realmente se relaja al quedarse sola. Encuentran en el vacío del hogar su momento de paz absoluta para recargar pilas.

Cómo saber si tu gato es del club del 13 %

El gran problema de estos animales es que no se quejan como los perros. Un perro que sufre ansiedad ladra, llora o destruye el sofá de manera evidente. Un gato es el rey de la comunicación pasiva, lo que dificulta enormemente el diagnóstico por parte de sus humanos.

Los síntomas de la ansiedad felina suelen pasar desapercibidos o, peor aún, se confunden con mal humor. Hablamos de conductas como hacer sus necesidades fuera de la caja de arena justo cuando no estás. También es muy común el lamido compulsivo, hasta el punto de provocarse calvas en el vientre o en las patas.

Si al regresar a casa encuentras que ha vomitado o que ha maullado de manera insistente durante horas (los vecinos te lo dirán), la alerta roja debe activarse inmediatamente. Tu gato no se venga porque lo has dejado solo; simplemente no sabe gestionar el vacío emocional que le provoca tu partida.

La paradoja de la relajación felina

¿Qué pasa con el otro 87 % de los felinos? Carlos Gutiérrez es muy claro en este aspecto. La gran mayoría de los gatos aprovechan la soledad para entrar en un estado de desconexión total. No es que no te quieran, es que su reloj biológico está diseñado para ahorrar energía.

Para un gato sano, tu ausencia es el momento ideal para adueñarse del sofá, explorar los rincones prohibidos y, sobre todo, dormir plácidamente. Este grupo de felinos no sufre porque entiende que volverás, o simplemente porque su necesidad de apego está cubierta de manera equilibrada.

Esta dualidad nos demuestra que cada gato es un mundo y que tratarlos a todos bajo el mismo patrón de indiferencia es el peor error que podemos cometer como propietarios responsables.

El método para mejorar su soledad

Si sospechas que tu compañero de vida forma parte de este porcentaje vulnerable, hay soluciones que puedes aplicar hoy mismo. No hace falta que cambies de trabajo, pero sí que cambies tu rutina de salida de casa, que suele ser el momento de máxima tensión para ellos.

Los gatos son animales de costumbres y detectan tus movimientos minutos antes de que tomes las llaves. El ruido del bolso, los zapatos, el perfume. Todo esto son detonantes de estrés que advierten al gato de tu partida inminente.

Los expertos recomiendan desmitificar estos objetos. Toma las llaves de vez en cuando y quédate en el sofá. Ponte la chaqueta y ve a la cocina a hacer un café. Rompe el patrón de conducta para que tu gato deje de asociar estos ruidos con el abandono temporal.

Prepara la casa antes de irte. Deja juguetes interactivos con comida escondida, actúa con normalidad y evita las despedidas excesivamente dramáticas que solo aumentan su preocupación.

Tu mascota te necesita más de lo que crees

La próxima vez que salgas de casa, no pienses que a tu gato le da absolutamente igual tu ausencia. Observa los pequeños detalles, vigila los cambios de comportamiento y, sobre todo, no normalices conductas extrañas.

La salud mental de nuestros animales de compañía es tan importante como la física. Un gato que sufre ansiedad de manera sostenida en el tiempo puede acabar desarrollando problemas urinarios graves o depresiones crónicas que acorten su esperanza de vida.

Tomar conciencia de esta realidad es el primer paso para ofrecerles la vida tranquila y feliz que merecen a nuestro lado. Al fin y al cabo, ellos no tienen a nadie más que a nosotros.

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