El ritmo de la televisión actual es frenético y devora a sus protagonistas. Mantener la cabeza fría bajo los focos de los grandes platós exige un búnker privado. Se necesita un lugar donde el teléfono deje de sonar y el tiempo se detenga por completo.
La conocida presentadora Sandra Barneda ha encontrado este oasis particular lejos de las cámaras. Se trata de un rincón diminuto, un secreto familiar blindado contra el ruido mediático que se ha convertido en su escapada más íntima.
El secreto mejor guardado del Alt Empordà
Hablamos de Vilanova de la Muga, una minúscula localidad de Girona que apenas roza los 250 habitantes. Este rincón de Cataluña se mantiene como el destino perfecto para la periodista. Es un lugar libre de masificaciones donde las casas de piedra imponen su propia ley diaria.
La conexión no es casualidad ni un capricho de vacaciones de última hora. Aquí nació y vive Marc Barneda, el padre de la comunicadora. Él es un querido vecino que regenta un taller de arteterapia y que une a la presentadora con esta tierra desde niña.
La misma Sandra Barneda confesó el enorme afecto que tiene por este lugar (sí, nosotros también nos hemos enamorado del sitio). Admitió que en sus bonitos calles de piedra pasó muchos de los mejores veranos de su vida.
La fascinación por este territorio inspiró a la escritora a publicar en el año 2014 su exitosa novela titulada La tierra de las mujeres. Lo que nadie esperaba es que este homenaje literario acabaría transformando el destino del pueblo para siempre.

De la desconexión absoluta al estrellato de Apple TV+
El anonimato de este rincón saltó por los aires cuando la productora Bambú Producciones lo eligió como escenario principal. La novela de la presentadora se convirtió en la serie internacional Land of Women. Esto trajo un cambio radical al municipio.
Estrellas de la talla de Eva Longoria y Carmen Maura recorrieron sus plazas medievales durante semanas de rodaje intenso. Las fachadas centenarias de Vilanova de la Muga pasaron de la paz absoluta a las pantallas de medio mundo.
A pesar del impacto de Hollywood, el pueblo ha sabido preservar su esencia indomable. El día a día sigue marcado por el trabajo en los viñedos y el azote de la tramontana. Este viento característico esculpe el paisaje y el carácter de la región.
Ruta VIP por los alrededores del refugio
Quienes deciden emular a la presentadora descubren que este enclave es la puerta de entrada a un universo de historia y gastronomía salvaje. A menos de diez kilómetros se alza Peralada, famosa por su imponente castillo medieval.
Cada verano, los jardines de este castillo acogen el prestigioso Festival Peralada. Es una cita obligada para los amantes de la ópera y la música clásica. Supone un despliegue de alta cultura a minutos de la tranquilidad más absoluta.
Para quienes buscan el abrazo del mar, a media hora se encuentra Cadaqués. Es el icónico pueblo de fachadas blancas que cautivó a Salvador Dalí. Muy cerca, el Parc Natural del Cap de Creus ofrece acantilados de basalto y calas Dynamic.
La oferta cultural se completa en la cercana localidad de Besalú. Su espectacular puente románico del siglo XII sobre el río Fluvià es otra de las joyas medievales de la zona. Esta localización también conquistó a los directores de la serie.
Un festín imprescindible para el paladar
Viajar al Empordà y no entregarse a los placeres de su mesa es un error imperdonable. La gastronomía local combina con maestría los productos del mar y de la montaña estacionaria bajo un sello de calidad excepcional.
Las cotizadas anchoas de l’Escala presiden los entrantes de cualquier menú que se precie. El plato fuerte indiscutible es el suquet de pescado. Este guiso marinero tradicional de patata y pescado fresco concentra todo el sabor del Mediterráneo.
Todo el festín se riega con los prestigiosos caldos de la DO Empordà. Las bodegas de la zona producen vinos tintos y blancos con mucha personalidad. Están marcados por las variedades de garnacha y cariñena que crecen con la DOP Oli de l’Empordà.
La masificación de los destinos tradicionales está provocando que estos pequeños reductos medievales agoten sus alojamientos rurales (aviso para navegantes: es necesario reservar con muchos meses de antelación si deseas encontrar lugar).
Escaparse a este territorio es una inversión directa en salud mental y desconexión. ¿Te animas a descubrir el rincón secreto donde la reina de los fogones televisivos apaga sus propios fuegos?
