Escapadeta - Tot Barcelona
El gran secreto del norte en agosto: las playas donde el termómetro nunca supera los 25 grados

El verano está rompiendo todos los récords de temperatura en España. Vivir bajo el asfalto ardiente y soportar las noches tropicales se ha convertido en una misión casi imposible para millones de personas.

Mientras la gran mayoría se resigna a la aglomeración de las playas del Mediterráneo, unos pocos viajeros inteligentes guardan un secreto fantástico. Existe un refugio natural donde la brisa marina todavía te obliga a usar una sudadera cuando llega el atardecer.

Hablamos del litoral cantábrico y atlántico, un auténtico oasis climático para huir del bochorno. Te ofrecemos una selección de ocho playas salvajes donde el termómetro se planta en unos gloriosos 25 grados de máxima.

Galicia: Aguas turquesas y catedrales esculpidas por el viento

platja de rodas

La Playa de Rodas, situada en las paradisíacas Islas Cíes, lidera cualquier lista de deseos internacionales. Este lugar ha sido galardonado como la mejor playa de todo el mundo gracias a su arena blanca y fina.

Su agua transparente parece extraída del mismo Caribe, aunque su temperatura te recordará rápidamente que estás en pleno Atlántico. (Sí, nosotros también tardamos diez minutos en decidirnos a sumergir los pies).

El entorno está rodeado de una naturaleza totalmente salvaje que conecta directamente con Vigo, el punto de partida obligatorio desde donde se debe tomar un barco para poder pisar este paraíso protegido.

platja de les catedrals

Viajando hacia Lugo encontramos la imponente Playa de las Catedrales, ubicada específicamente en el municipio de Ribadeo. Este espacio ha ido ganando una inmensa popularidad durante los últimos años en las redes sociales.

No hablamos de un arenal común, sino de un auténtico monumento geológico modelado por la erosión marina a lo largo de millones de años. En sus enormes acantilados aparecen arcos gigantescos que se asemejan a cavidades de cuevas monumentales.

Es sin duda una de las zonas más fotogénicas de Galicia donde los atardeceres se viven de una manera completamente diferente. Recuerda revisar bien la tabla de mareas para poder caminar bajo sus estructuras de piedra.

Asturias: El rugido del silencio y un oasis en la pradera

platja del silenci

La costa asturiana custodia con gran recelo la famosa Playa del Silencio, situada en la localidad de Cudillero. Este lugar idílico también recibe históricamente los nombres del Gavieiru o del Gavieiro.

Se encuentra encajada a los pies de un acantilado impresionante que evoca de manera inmediata los paisajes verdes de Irlanda. La zona de descanso está cubierta casi por completo de cantos que filtran el agua de forma natural.

El acceso a pie no es precisamente sencillo, un factor clave que garantiza que este espacio nunca esté masificado. Es el destino ideal para los amantes de la tranquilidad que buscan conectar de verdad con la naturaleza.

platja de gulpiyuri

Si buscas una rareza geográfica, debes conocer la Playa de Gulpiyuri en el municipio de Llanes. Esta diminuta maravilla está catalogada oficialmente como Monumento Nacional por su alto valor ecológico.

Sólo se puede llegar caminando por un sendero sin asfaltar y su característica principal es que se encuentra en medio de un prado. El mar abierto queda realmente al otro lado de las imponentes rocas de la costa.

El agua se cuela de manera subterránea por debajo de los acantilados creando una especie de oasis que se llena y vacía según las mareas. Tiene una belleza tan singular que atrapa a los visitantes tanto en verano como en invierno.

Cantabria: Dunas infinitas y parajes vírgenes de ensueño

platja de valdearenas

A pocos kilómetros de Santander emerge el espectáculo de la Playa de Valdearenas, uno de los tesoros más preciados de Liencres. Esta playa destaca especialmente por su proximidad al Parque Natural de las Dunas.

Es un territorio sagrado para los amantes del surf gracias a sus olas constantes y potentes. Su atractivo natural y el perfecto estado de conservación ambiental atraen a cualquier persona que busque un paisaje libre de todo urbanismo.

Si prefieres una opción que combine servicios y un entorno espectacular, tu elección debe ser la Playa de Noja. Su arenal es gigantesco y se extiende directamente hasta la Punta del Brusco hacia el este.

Se encuentra completamente rodeada de bosques verdes, una característica que le otorga un aspecto salvaje a pesar de estar cerca del pueblo. Dispone de todos los servicios necesarios y es totalmente accesible para todos.

País Vasco: La fuerza de las olas bajo los acantilados

platja de barinatxe

En Vizcaya se encuentra la Playa de Barinatxe, conocida popularmente entre la comunidad local como La Salvaje. Este rincón precioso se ubica entre los municipios de Sopela y Getxo, bajo unos acantilados de color esmeralda.

En sus arenas finas se mezclan diariamente surfistas, bañistas que practican el nudismo y senderistas que disfrutan de las vistas. El atardecer desde la parte alta es un espectáculo visual de un nivel absolutamente superior.

El cielo se enciende imitando el fuego mientras el mar Cantábrico se muestra con toda su furia y esplendor. Es el espacio perfecto para huir del bullicio de las grandes ciudades durante los meses más calurosos del año.

Para cerrar esta ruta por el norte, la emblemática Playa de Zarautz en Guipúzcoa ofrece más de dos kilómetros y medio de arena dorada. Esta extensión la convierte en una de las playas más largas de todo el País Vasco.

El surf aquí representa una auténtica forma de vida con escuelas de aprendizaje abiertas durante toda la temporada para cualquier nivel. Su paseo marítimo invita a caminar relajadamente mientras se respira el aire puro de la costa.

Este verano se prevé como uno de los más cálidos de la historia y el norte se posiciona como el destino preferido. ¿Tienes ya preparada la sudadera en la maleta para sobrevivir a las noches frescas del Cantábrico?

Nou comentari

Comparteix

Icona de pantalla completa