El Ayuntamiento de Barcelona ha defendido este lunes por la mañana que es necesario construir más pisos para hacer frente a la crisis de vivienda que afecta a la ciudad. El cuarto teniente de alcalde y concejal de vivienda del Ayuntamiento de Barcelona, Jordi Valls, ha señalado que el índice de precios de alquiler es una «buena herramienta» a corto plazo para enfrentar la crisis, pero destaca que, de cara al futuro, se necesita más oferta de vivienda, sea pública o privada. Valls, en respuesta a los datos que muestran un aumento del 1,5% del precio de alquiler en Barcelona el tercer trimestre de 2025, ha asegurado que «todo es mejorable», pero remarca que «se necesita tiempo» para hacer valoraciones. En este sentido, el concejal barcelonés también recuerda que no se pueden hacer modificaciones «constantes» porque los planes contra la crisis requieren tiempo.
Por otro lado, en relación con la petición del Sindicato de Inquilinas de reducir el tope de precio para abaratar los alquileres, Jordi Valls ha defendido que este índice debe ir acompañado de más vivienda y ha recordado que el aumento del precio de alquiler en Barcelona «está por debajo de la inflación». En esta línea, el cuarto teniente de alcalde y concejal de vivienda en el consistorio también ha recordado que el tope de precio no es una cuestión que se aplique sólo en el Estado español, sino que también se aplica en otros países europeos, como Alemania, que lo tiene «reconocido» en su constitución. A pesar de que es una herramienta que ya se utiliza, Valls asegura que se «necesita» un acuerdo político para poder ofrecer más vivienda, tanto pública como privada.

El encarecimiento del precio de la vivienda en Barcelona
El precio del alquiler se ha encarecido un 1,5% en la ciudad de Barcelona durante el último trimestre del año pasado, elevándose hasta 1.153,11 euros de media. Esta cifra, sin embargo, es inferior a la registrada en el primer trimestre de 2024, momento en el que se comenzó a regular el precio. Desde entonces, el precio del alquiler ha bajado un 3,3%. Ante estos datos, el Sindicato de Inquilinas del país reclamó que se revisara el índice de precios, ya que, tal como apuntaban a través de un comunicado, este tope se aprobó para contener precios, no para reducirlos, y que ahora se necesitan medidas para reducir el costo del alquiler. A pesar de que el precio del alquiler cae en las zonas tensionadas, sube en las otras zonas, lo que continúa agravando la crisis de la vivienda que vive Cataluña.
