El Ayuntamiento de Barcelona ha identificado 75 personas en el dispositivo para desalojar una parte del macroasentamiento que había en la Zona Franca. El ejecutivo defiende que el operativo, ejecutado por la Guardia Urbana con el apoyo del resto de cuerpos policiales, era urgente por cuestiones de salubridad. El gobierno municipal lo justifica por la presencia de diversas plagas de ratas. El Consorcio de la Zona Franca, propietario del solar, también ha defendido que “había una emergencia sanitaria” y ha adelantado que “se irá actuando” en el espacio según avancen los acontecimientos.
La oposición en bloque ha criticado la operación. Junts, ERC y BComú han acusado al gobierno socialista de actuar de forma improvisada y sin resolver el conflicto de fondo. También crítico, el PP ha ido más allá y ha pedido que el desalojo sea completo en todo el recinto ocupado. El de la Zona Franca es uno de los asentamientos más grandes de la ciudad con 175 personas instaladas.

“Gran operación publicitaria”
El presidente del grupo municipal de Junts, Jordi Martí Galbis, ha acusado al alcalde Jaume Collboni de perpetrar una “gran operación publicitaria” que resuelva el problema de fondo. “Todo es un montaje: limpian y desalojan las ratas, pero invitan a la gente a quedarse. No hay respuestas reales, no hay soluciones sociales efectivas, solo una operación de marketing político con agentes de la Guardia Urbana vestidos con equipos de protección sanitaria para hacer ver que se hace algo cuando, en realidad, no se hace nada”, ha sentenciado el juntaire.
Esquerra Republicana también ha reprochado que el desalojo masivo “no resuelve el problema de fondo” y ha calificado el operativo de “remiendo o intervención superficial”. Los republicanos mantienen que la actuación, que desplazará a los sin techo a otra ubicación, “evidencia que no hay una respuesta estructural ni con recursos, ni con herramientas adecuadas, ni con un enfoque ambicioso y efectivo por parte del gobierno municipal”.
En una línea muy similar se ha expresado la concejala de BComú Carol Recio, que ha cargado contra el Pla Endreça en su totalidad por “desplazar personas sin hogar”. Los comunes recuerdan que los alojamientos de urgencia están “colapsados”, tal como han advertido los mismos profesionales del sector, y que el sinhogarismo ha crecido en la ciudad. «Necesitamos políticas sociales y de vivienda reales, no desplazar problemas», ha manifestado Recio. La formación ha registrado una batería de preguntas al Ayuntamiento pidiendo explicaciones.
Mientras tanto, el presidente del grupo popular, Daniel Sirera, ha criticado el operativo por insuficiente. El popular calificó de “burla” un operativo que “recoloca” a los habitantes del asentamiento en otros puntos de la Zona Franca. «El falso desalojo evidencia la falta de autoridad de Collboni como alcalde», ha espetado el popular.

Ocho personas se acogen a los servicios municipales
De la setentena de personas atendidas, dos de ellas menores, ocho se han acogido a algunos de los servicios sociales de Barcelona. La directora del Centro de Urgencias y Emergencias Sociales de Barcelona (CUESB), Maribel del Moral, ha precisado que siete de estas ocho personas no habían establecido contacto previo con los servicios sociales y ha recordado que el CUESB es “un servicio de urgencia y emergencia. No es un servicio estable”.
