El grupo municipal de Junts per Barcelona llevará al pleno del Ayuntamiento del viernes un paquete de medidas “ambicioso” para hacer frente a la crisis de vivienda que vive la ciudad. El portavoz adjunto, Damià Calvet, ha explicado que se trata de medidas “muy concretas” y que se pueden aplicar de “manera inmediata” para revertir una “situación que se ha convertido en una auténtica emergencia social” en Barcelona. “El problema del acceso a la vivienda no solo no se resuelve, sino que se agrava de manera imparable”, ha añadido Calvet. Una de las medidas es instar al estado español a que promueva la construcción de unos 3.300 pisos protegidos en varios edificios y solares de titularidad estatal.
Fuentes de Junts explican que se trata de edificios “muy conocidos”, pero que en la mayoría de los casos “están vacíos o infrautilizados”, como el cuartel del Bruc (avenida del Ejército 1-7), el cuartel de la Policía Nacional en la Verneda (calle Guipúzcoa, 74-82) o el cuartel de la Guardia Civil en Gràcia (travesera de Gràcia 289-291). La formación independentista quiere que el gobierno municipal “exija formalmente” al estado español que promueva la construcción de los pisos y que el mismo consistorio impulse las modificaciones del planeamiento urbanístico que sean necesarias, ya que muchos de los inmuebles están calificados de equipamientos y se deberían recalificar como residenciales.

Reducción de impuestos para la compra del primer piso
Otra propuesta que Junts llevará al pleno es la exención del IVA y el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP) en la adquisición de la primera vivienda y la creación de un fondo público destinado a facilitar a los jóvenes la compra de vivienda. La idea sería que el fondo ofrezca la cobertura de hasta el 25% del precio de adquisición a cambio de convertir a la administración pública en copropietaria del inmueble en la proporción aportada hasta que el comprador pueda devolver el dinero y adquirir el 100% de la propiedad. En este sentido, el concejal Calvet ha recordado que “los datos son claros y contundentes: desde el inicio del mandato del gobierno Collboni, el precio medio de compraventa del metro cuadrado en Barcelona ha aumentado un 17%”. Además, ha añadido que “los barómetros municipales sitúan semestre tras semestre la vivienda como el principal problema que más preocupa a la ciudadanía”.

