Tot Barcelona | Notícies i Informació d'actualitat a Barcelona
El Ayuntamiento retrocede y negocia ahora una permuta parcial de Can Raventós

La cruzada por Can Raventós aún no ha escrito su último capítulo. Cuando parecía que todo se encaminaba a una permuta total de la antigua masía de Sarrià y los jardines que la rodean, un nuevo cambio de parecer municipal ha dejado en el aire el proyecto para convertir la finca en un epicentro cultural como nueva Casa de Cultura Popular. Según ha podido saber el TOT Barcelona, el Ayuntamiento de Barcelona está cerca de acordar con la inmobiliaria Corp -propietaria de los terrenos- una permuta parcial que permitiría la construcción de vivienda privada en el recinto. Esto supone un paso atrás importante para las aspiraciones del vecindario, que había conseguido que el consistorio diera de manera interna su visto bueno a la propuesta ciudadana. Esta planteaba liberar el espacio, que pasaría a ser íntegramente de titularidad pública, trasladando el aprovechamiento urbanístico al que tiene derecho la promotora a tres solares diferentes de ubicación privilegiada.

Casi medio año después del inicio de las negociaciones entre la administración y la inmobiliaria, la falta de entendimiento ha llevado al ejecutivo a dar marcha atrás y volver a apostar por una permuta parcial. Así lo manifestó el consistorio a los miembros de la plataforma Defensem Can Raventós -que lleva años luchando por preservar la masía y el jardín- en una reunión celebrada hace diez días, donde se defendió la idoneidad del acuerdo en negociación alegando que de esta forma la propiedad no pierde derechos urbanísticos. Este mismo argumento de la pérdida de aprovechamiento de metros cuadrados fue el que esgrimió la concejala del distrito, Maria Eugènia Gay, en el Consejo Plenario celebrado el pasado 11 de diciembre. En la sesión, la socialista aseguró que las conversaciones eran «muy complicadas» porque la promotora no quería «renunciar a unos derechos urbanísticos consolidados«.

El Ayuntamiento y la propiedad no han llegado a un acuerdo para hacer una permuta / Jordi Play
Una imagen de archivo de la masía Can Raventós / Jordi Play

Las palabras de la concejala ya hicieron entonces saltar las alarmas entre el vecindario, que ha apoyado de manera prácticamente unánime la permuta total y el proyecto de la Casa de Cultura Popular. La propuesta ciudadana en ningún caso suponía un recorte al aprovechamiento urbanístico de Corp, sino que planteaba un traslado de la edificabilidad. Para mantener estos derechos, apostaban por repartirlo entre un solar calificado de equipamiento de 1.400 metros cuadrados y ubicado en el carrer del Monestir y dos más de 500 metros cuadrados cada uno situados al margen de la ronda de Dalt (carrer d’Isaac Newton), muy cerca de la avenida del Tibidabo. En cuanto al 30% de vivienda protegida, uno de los requisitos que la promotora ahora se ve obligada a aplicar después de que el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) tumbara el plan y la licencia otorgados inicialmente a la empresa para construir 59 pisos de lujo en este lugar, se había encontrado una ubicación alternativa que permitía mantenerlo en el distrito.

Esta localización de los pisos públicos hasta ahora era una incógnita, pero esta misma semana hemos conocido que se trata de una finca del carrer de Josep Garí, ahora sin uso ni proyecto futuro para darle uno. La parcela está ubicada justo por encima de la ronda de Dalt y tiene superficie de sobra para cubrir el porcentaje que marca la normativa y ampliarlo en caso de que se desee. Esta opción, pues, parecería sobre el papel atractiva para el Ayuntamiento, ya que permitiría sumar metros cuadrados para el parque de vivienda pública. De hecho, los técnicos municipales ya estaban estudiando las volumetrías tanto para estos terrenos como para los otros dos propuestos como parte de la permuta total, señal de que había buena predisposición para seguir adelante con la operación.

Dos espacios públicos separados por vivienda privada

El buen rumbo de las negociaciones para la permuta total parece que ha virado en las últimas semanas. Fuentes conocedoras del caso apuntan que Corp habría vuelto a enrocarse con una permuta parcial que supondría destinar una parte de la finca de Can Raventós a vivienda privada. Esto supondría romper con el proyecto ciudadano, que planteaba los terrenos delimitados por las calles de Fontcoberta y Bonaplata como una única pieza íntegramente de titularidad pública que combinara el equipamiento municipal con los jardines abiertos. Cabe recordar que con la iniciativa de la Casa de Cultura Popular -que tiene entre sus impulsores la asamblea de entidades de cultura popular y la Asociación de Vecinos de Sarrià- también se pretendía dar respuesta a la falta crónica de espacios que afecta a agrupaciones como los castellers, que no tienen un lugar donde ensayar de manera digna. Para dar cabida a todas las asociaciones que lo necesiten, se proponía instalar un anexo contiguo a la masía de unos 500 metros cuadrados de techo. Es decir, tres veces más pequeño que el edificio de alto estándar que Corp quiere construir allí.

Con el último planeamiento de permuta parcial sobre la mesa, las parcelas municipales -equipamiento y jardines- quedarían como dos espacios diferentes separados por una edificación privada, perdiéndose la unidad que se conseguía con la permuta total. Esta incongruencia -según defienden desde la plataforma- es la que se podría evitar trasladando todo este techo de vivienda privada a los terrenos del carrer de Josep Garí, donde el aprovechamiento podría ampliarse y combinarse sin problema con los pisos de protección oficial.

La masía Can Raventós,
Una imagen de archivo de la masía Can Raventós / Jordi Play

7,5 millones de euros que bailan

El valor de la finca de la antigua masía sarrianenca es una de las claves de este conflicto. La inmobiliaria siempre la ha situado en unos 25 millones de euros, una cifra que supone unos 5.100 euros por metro cuadrado si tenemos en cuenta la edificabilidad permitida. Ahora bien, este medio ha tenido acceso a una nota del Registro de la Propiedad sobre las parcelas que se remonta casi una década atrás, cuando estaba pendiente de aprobarse el planeamiento urbanístico revocado, donde aparece un precio considerablemente más bajo. En concreto, el documento tasa Can Raventós en unos 17,55 millones, cifra equivalente a unos 3.900 euros por metro cuadrado teniendo en cuenta la edificabilidad. Aunque con el plan urbanístico tumbado se ampliaba el techo permitido de los 4.500 metros cuadrados a los 4.855, lo que explicaría un aumento en la valoración, el planeamiento no contemplaba el 30% de vivienda protegida. Esto es importante porque la superficie destinada a esta tipología no tiene el mismo valor que la vivienda que se comercializa en el mercado libre.

«La vivienda protegida puede moverse en órdenes de magnitud mucho más bajos, en torno a los 400 euros el metro cuadrado. Esto arrastra el valor medio del conjunto hacia abajo. Ignorar este factor y aplicar un precio alto como si todo fuera mercado libre es la manera más rápida de inflar la cifra final. Y cuando la cifra se infla, la diferencia no desaparece: se traslada a la negociación con el Ayuntamiento», señalan desde Defensem Can Raventós. La plataforma considera que la inmobiliaria ha inflado las cifras de la operación, reclamando al Ayuntamiento que acepte una valoración de 5.100 euros por metro cuadrado, casi una cuarta parte más de lo que figuraba en el registro de la propiedad y el equivalente a 7,5 millones de euros.

Un render del inmueble que Corp proyectaba para Can Raventós / Corp

Defensem Can Raventós lamenta que el marco de precios que parece querer imponer Corp convierta una oportunidad de ciudad en una «factura difícil de justificar», truncando el proyecto unitario propuesto para la finca. «Lo que falta es abandonar la escalada de cifras y asumir una salida que sea compatible con el 30% de vivienda protegida y con una valoración que no cargue el costo sobre el presupuesto público […] Barcelona puede cerrar una permuta neta con un gran consenso social y político para preservar un refugio climático y un equipamiento de cultura popular», remarca la entidad. La plataforma ya ha anunciado una primera acción de protesta para el próximo 10 de febrero y trabaja en diversas movilizaciones para denunciar la situación y tratar de revertir el rumbo de estas negociaciones.

Un pacto que aún no está cerrado

El TOT Barcelona se ha puesto en contacto tanto con el Ayuntamiento como con Corp para conocer de primera mano el estado actual de las negociaciones. A preguntas de este medio, el consistorio señalaba el pasado mes de septiembre que el objetivo de estas conversaciones era que el acuerdo definitivo «materialice una propuesta que permita preservar la masía como equipamiento y el jardín como zona verde, así como garantizar que todas las viviendas se queden en el mismo distrito». Seis meses después, indican que el acuerdo aún no está cerrado y que la administración continúa negociando. A su vez, la inmobiliaria no ha querido hacer comentarios al respecto.

Nou comentari

Comparteix

Icona de pantalla completa