Barcelona ha sido una de las ciudades que más ha triunfado con el sorteo de Reyes de este martes. La capital catalana se ha llevado una parte del primer premio, el 06703, valorado en 200.000 euros por cada décimo -dos millones en total. Barcelona también ha sido una de las ciudades que se ha llevado una parte del segundo premio del sorteo de Reyes de este martes, valorado en 750.000 euros. Es decir, 75.000 por cada décimo premiado con este número. El afortunado que han cantado los niños de San Ildefonso es el 45875 y se ha vendido, en parte, en la capital catalana. El resto de décimos premiados con este número han caído en otros puntos del estado español. El tercer premio, el 32615, ha pasado de largo de Cataluña.
En esta edición de la rifa de Reyes, la población catalana ha gastado 92,691 millones de euros en comprar décimos del sorteo. Se trata de una cantidad ligeramente menor a la registrada durante el año pasado -un 0,69% menos-. En concreto, este año el gasto por habitante ha sido de 11,41 euros, mientras que el año pasado se situó en 11,80 euros. Barcelona ha sido el territorio catalán que más ha gastado en participar en el sorteo extraordinario del Niño de este martes.

Los impuestos de la lotería de Reyes
Los premios que se reparten durante la rifa son brutos. Es decir, hay que declararlos posteriormente, y una parte del premio vuelve al Estado en forma de impuestos. El primer premio, de 200.000 euros brutos, deberá pagar 32.000 euros en impuestos, y el segundo, de 75.000, dejará 7.000 euros a las arcas públicas. El primero y el segundo son los únicos premios de la rifa de Reyes que tributan, ya que el tercero, de 25.000 euros, se sitúa por debajo del umbral de los 40.000 euros. Así pues, las personas que hayan comprado los décimos del primero y segundo premiados sí que tendrán que pagar impuestos, ya que el tercer premio ha esquivado Barcelona y Cataluña.
