La degradación del campo donde habitualmente entrena y juega el fútbol base de la UE Sant Andreu es tan evidente que las familias se han unido para pedir responsabilidades. Todos los grupos de la oposición —menos Vox— lo han visitado y todos han elevado quejas tanto al Ayuntamiento de Barcelona como a la Generalitat de Cataluña, responsable de la instalación. En uno de estos encuentros, los Comuns han aprovechado para anunciar que incluirán la renovación del AISS en la negociación de los presupuestos de la Generalitat, que ya está en marcha.
La instalación debía ser provisional, mientras se realizaban las obras de la futura estación de la Sagrera, pero se ha consolidado como la segunda sede de la entidad cuadribarrada a pesar de su degradación. La instalación ha sufrido una falta de mantenimiento durante veinte años que genera incluso situaciones peligrosas. El club ha decidido actuar y reparará los desperfectos más urgentes, con una inversión de 100.000 euros, pero ha solicitado al Gobierno que asuma algunas cuestiones estructurales, como los vestuarios y las barandillas exteriores.
“Actualmente, se encuentran en un estado insalubre y con graves problemas de humedad”, admiten los Comuns, que desde la oposición, tanto en Barcelona como en Cataluña, apremian ahora al ejecutivo de Illa. Los Comuns han adelantado el movimiento tras un encuentro entre la concejala de Barcelona en Comú, Carol Recio, el diputado en el parlamento por los Comuns, David Cid y el propietario de la Unió Esportiva Sant Andreu, Taito Suzuki. ERC y Junts, con responsabilidades en los últimos años en el Gobierno, también han pedido un plan de choque para revertir el mal estado de la instalación. El PP es el cuarto grupo que ha visitado el equipamiento.

Las familias piden al Ayuntamiento «liderazgo»
Las familias han pedido al gobierno municipal de Jaume Collboni que «lidere» la presión ante sus compañeros de partido en la Generalitat. En este sentido, la concejala de Sant Andreu, Marta Villanueva, ha admitido que las familias «tienen razón» de quejarse, pero recordando que no es competencia municipal mantener al día el campo del AISS.
La representante de las familias Anna Vázquez ha celebrado, en una conversación reciente con este diario, la inversión del club, un primer paso que genera «optimismo». Los padres y madres han denunciado que los jugadores han tenido que ducharse con agua fría, debido a un incendio en la instalación eléctrica; el mal estado del césped, que el club reparará; caídas de personas mayores y falta de higiene, que el club corregirá con una nueva empresa de limpieza.
