“Yo estuve allí. Nos hicieron un tour gratuito de las obras de la Sagrera”. Es parte de una conversación en la red social X entre pasajeros que iban en el tren Renfe Avant Barcelona – Girona de este viernes por la tarde. A petición de los bomberos, los técnicos tuvieron que cortar la tensión eléctrica en la futura estación de la Sagrera –todavía en construcción– por “ataques eléctricos sucesivos” que afectaban el tramo de vía entre la Sagrera y Barcelona Sants.
Fuentes de Adif confirman a este diario que los problemas surgieron de una “falta de tensión” en la catenaria, aunque todavía se desconocen las causas que provocaron esta caída eléctrica. Más allá del tren de media distancia detenido en la Sagrera, los problemas también afectaron a cuatro viajes de larga distancia, que se quedaron parados entre Sants y la Sagrera, en Riells y en Figueres.
Tren avant 19:25 Bcn-Gir
— Renfe retards (@renferetard) February 27, 2026
Això es un vídeo de les 21:30 a Sagrera. Desallotjats
Si us plau, però que esta passant? Quin desastre@3CatInfo @agenciaacn @usuarisavant @CatalunyaRadio @SilviaPaneque @manelnadal63 @jasantano @joanbague @Transxte @oscar_puente_ @Renfe @Adif_es pic.twitter.com/YTNYoL0uuX
Protección Civil de la Generalitat de Catalunya activó el plan Ferrocat en estado de prealerta para socorrer a los pasajeros atrapados en la Sagrera. Operarios de Renfe y de los servicios de emergencia se desplazaron a los andenes de la futura estación para coordinar su evacuación. Los pasajeros remarcan que estuvieron más de una hora dentro del tren, primero parados a la altura de Clot y luego en la Sagrera. Tal como se ve en las imágenes publicadas, finalmente fueron desalojados y salieron a pie por los andenes precarios de la estación, que todavía no está abierta al público. La Generalitat desactivó la alerta pocos minutos antes de las 22 horas, una vez evacuados todos los pasajeros.
Disculpa, 19:25 Gir-Bcn
— Renfe retards (@renferetard) February 27, 2026
Cansancio de los usuarios
La situación ha generado malestar entre los usuarios de Renfe, que no termina de arrancar después de los problemas detectados a partir del accidente de Gelida (Alt Penedès) del 20 de enero. La reducción de la velocidad en diferentes tramos del servicio provoca retrasos diarios en Rodalies, que todavía no ha recuperado la normalidad. Tal como explicaban maquinistas a este diario la semana pasada, en Barcelona se ha agravado el embotellamiento que se generaba antes de las restricciones, lo que genera caravana para entrar a Sants y alarga los trayectos de casi todas las líneas, sobre todo las que van hacia l’Hospitalet de Llobregat.
