Una joven de 19 años murió este domingo en un asentamiento del barrio de Sant Andreu de Palomar, han informado fuentes de los Mossos d’Esquadra al TOT Barcelona. La muerte está vinculada al consumo de drogas. La joven también recibía medicación.
La policía catalana se encarga de la investigación de los hechos, aunque el primer cuerpo en llegar al asentamiento fue la Guardia Urbana. El aviso al teléfono de emergencias se recibió el domingo 22 de marzo hacia las 15:50 horas, han explicado los Mossos.
No se trata de una muerte violenta
La oficina de comunicación de los Mossos ha descartado que se trate de una muerte violenta, ya que el cuerpo de la joven no presentaba indicios de criminalidad.

Las chabolas están situadas en un solar de la calle Gran de Sant Andreu. Según los vecinos con quienes ha hablado este medio, el asentamiento se ocupó hace poco más de un año. Hay una quincena de chabolas. Las mismas fuentes han detallado que es habitual que en el campamento haya discusiones y peleas. La semana pasada, por ejemplo, la Guardia Urbana hizo acto de presencia dos veces.
Otras muertes en asentamientos
El noviembre pasado, un incendio en un asentamiento dejó dos personas heridas y destruyó seis chabolas. El fuego tuvo lugar en la confluencia de las calles de Huelva y Bac de Roda. A lo largo de los últimos veinte años, numerosos ciudadanos han muerto en asentamientos o infraviviendas en la capital catalana. En 2005, una persona falleció a consecuencia de un fuego en una chabola en Can Ricart, un antiguo recinto fabril del Poblenou. En abril de 2012, en la calle de Bilbao, al lado mismo de Can Ricart, cuatro ciudadanos rumanos de una misma familia -tres hombres y una mujer- perdieron la vida en otro incendio de una chabola. En agosto de 2020, tres personas pakistaníes murieron en un incendio en una infravivienda de la Barceloneta y una cuarta resultó herida crítica. Y a finales de noviembre de 2021, cuatro personas murieron en un fuego en un local ocupado de la plaza de Tetuan. Eran todos miembros de una misma familia, el padre, la madre y dos menores (uno de tres años y un bebé de menos de un año).
Según datos que facilitó el Ayuntamiento al TOT el noviembre pasado, en Barcelona había entonces 536 personas viviendo en asentamientos y locales ocupados, de las cuales el 18,1% eran menores (97). Del total de los espacios, 62 son asentamientos y 48 locales.

