La Guardia Urbana de Barcelona intervino este domingo en un robo con un jugoso botín en clave tecnológica. Los hechos tuvieron lugar esta mañana en el distrito del Eixample, cuando un ladrón accedió con fuerza al interior de un vehículo estacionado en esta zona de la capital catalana para llevarse lo que había dentro. El criminal pudo culminar el hurto, llevándose de la escena varios aparatos que en total estaban valorados en cerca de 37.000 euros.
Cuando la víctima detectó el robo, se puso en contacto con el cuerpo policial barcelonés, que rápidamente se activó para intentar identificar y capturar al autor. Gracias a la pericia de los agentes y a la colaboración de la víctima, pudieron determinar cuál era la ubicación del ladrón. Lo hicieron a partir del sistema de geolocalización de uno de los aparatos tecnológicos sustraídos. Así es como pudieron encontrar al criminal y detenerlo como presunto autor de un robo con fuerza en un vehículo. Todo el material robado pudo ser devuelto a su legítimo propietario.

Taxista drogado sin licencia ni ITV
Por otro lado, este fin de semana también hemos conocido que la Urbana protagonizó hace unos días una identificación del todo surrealista que permitió sacar de las calles a un conductor que era verdadero peligro para la circulación. Los hechos ocurrieron el pasado 16 de marzo en el distrito de Sant Andreu, cuando efectivos de la Unidad Central de Tráfico del cuerpo policial detuvieron lo que parecía ser un taxista de servicio. Ante las sospechas e indicios de que podría haber alguna actividad fraudulenta detrás, los agentes realizaron las comprobaciones pertinentes y comprobaron que el hombre que conducía el taxi no tenía licencia para llevar a cabo este servicio. Para más inri, se da la circunstancia de que el conductor dio positivo en el test de consumo de drogas.

