La Guardia Urbana ha localizado un polluelo de cárabo en una zona urbana de los jardines señoriales de Can Sentmenat, uno de los pocos vestigios de la aristocracia catalana del siglo XIX que aún lucen en Barcelona. La patrulla lo ha rescatado al ver que presentaba “síntomas evidentes” de desnutrición. Fuentes cercanas a la Urbana detallan que una patrulla lo rescató a primera hora de la mañana al ver que el animal no estaba en muy buen estado.
El pequeño rapaz ha pasado a manos de los Agentes Rurales, que lo han trasladado al Centro de Recuperación de Fauna Salvaje de Torreferrussa (Santa Perpètua de Mogoda). Este centro, creado en 1980, es uno de los primeros centros de recuperación de fauna salvaje de todo el Estado y cuenta con una zona hospitalaria destinada a la recuperación clínica y a la alimentación de crías y polluelos. Este centro recupera 15,000 ejemplares de media cada año, cifras que lo han convertido en el primer centro en el mundo en número de ingresos.

¿Por qué los polluelos de cárabo sufren desnutrición?
El cárabo es un animal nocturno y muy territorial. Según recogen las fichas informativas del centro de divulgación de aves rapaces Cim d’Àguiles, ubicado en Sant Feliu de Codines, esta territorialidad provoca que muchas de estas aves jóvenes mueran de hambre una vez se separan de los padres si no son capaces de encontrar su propio territorio. Desde pequeños, los polluelos ya quieren salir del nido, incluso antes de tener plumaje. Este motivo acelera el proceso y de ahí que sea frecuente encontrarlos en el suelo, sobre todo durante la primavera. En estos casos es importante llamar al 112 o a los agentes rurales para que los puedan derivar a un centro de recuperación.
Los cárabos comen habitualmente pequeños y medianos mamíferos, pero no rechazan cualquier otro vertebrado. Sus ojos negros llaman habitualmente la atención y de adultos pueden cambiar de color. Están catalogados como de preocupación menor tanto en Cataluña como en el Estado, lo que significa que no supone un peligro inmediato para la especie. En todo caso, sí se considera que está afectado por el cambio climático o por las crisis medioambientales y la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza recomienda tenerlos vigilados.
