El responsable de Queviures Múrria, originaria del 1898, colgó hace unos días un cartel disuasorio a la puerta para poner freno a las multitudes de turistas que lo visitaban sin comprar nada
La organización de liberación sexual y de género La Crida LGTBI lo acusa de practicar el pinkwashing, que consiste a usar la lucha LGTBI para hacer crecer los beneficios de las empresas