El Zoo de Barcelona ha perdido a uno de sus animales «más queridos». Se trata de Yoyo, la elefanta más longeva del mundo, que ha muerto en el recinto barcelonés a los 54 años. El paquidermo, cabe decir, había superado ampliamente la expectativa de vida media de su especie bajo cuidado humano, que ronda los 39 años. En un comunicado, la dirección ha lamentado la pérdida de un «animal afable y a la vez con carácter, también cuidadora referente para las otras elefantas del grupo, Susi y Bully». A pesar de la «máxima atención» recibida por el personal del zoológico, el estado de salud de Yoyo había empeorado en las últimas semanas debido a complicaciones relacionadas con la edad.
La primera teniente de alcaldía de Barcelona y presidenta de BSM, Laia Bonet, ha elogiado «el papel del Zoo como referente internacional en el cuidado y bienestar de elefantes de edad avanzada, así como su labor en la conservación de esta especie tan amenazada». El director del Zoo, Antoni Alarcon, ha destacado el cariño que los visitantes profesaban a la elefanta, a quien ha calificado de «entrañable». Yoyo llegó al zoológico barcelonés en 2009, después de una intervención de las administraciones catalanas en el antiguo RioLeón Safari. El animal había pasado tiempo en un circo, lo que le dejó importantes secuelas físicas, pero también psicológicas. Con el tiempo y el cuidado de los especialistas municipales, sin embargo, la situación del animal mejoró.
Muere Yoyo, el elefante africano más longevo del mundo 🐘.
— zoobarcelona (@ZooBarcelona) 28 de diciembre de 2024
Con una edad estimada de 54 años, Yoyo ha muerto esta mañana. Su estado de salud había empeorado las últimas semanas por problemas vinculados a su avanzada edad, que ha ido evolucionando hacia un estado cada vez más… pic.twitter.com/DuKQZucbG7
Cierre del Zoo
Debido a la muerte de Yoyo, el zoológico ha permanecido cerrado durante la mañana. El recinto lanzó a las 8 de la mañana en sus redes un breve mensaje alegando «motivos técnicos» sin especificar, si bien confirmó a betevé que era necesario llevar a cabo tareas logísticas que no se podrían haber completado con presencia de público.

