La capacidad de los lenguajes de inteligencia artificial para generar imágenes irreales es uno de los retos regulatorios de la próxima década. En un mundo virtual de rapidez, opaco por exceso de información, es mucho más fácil hacer creer al público algo que no existe. El último protagonista de esta tendencia ha sido el escultor barcelonés Jaume Plensa. Más bien, una de sus obras que, realmente, no existe. Varios usuarios de la red social X han compartido en sus perfiles una fotografía de la estatua El esfuerzo -o La carga, según en qué publicaciones-, que representa a una mujer atareada, bajo el peso del cuidado de los hijos y las tareas del hogar.
A pesar de que la pieza no comparte los rasgos diferenciales de la estética de Plensa, muchos usuarios se han aferrado al mensaje de la supuesta escultura para moverla en las redes sociales, desde la misma X a TikTok o Instagram. Las publicaciones con la falsa obra acumulan millones de reacciones y ‘me gusta’, todos ellos ignorantes de la realidad. De hecho, han llegado a aparecer varias versiones de la estatua, con usuarios que la han generado de nuevo en otros motores de IA.
Los motores de lenguaje son, además, dobles culpables de este ruido digital. Algunos usuarios, extrañados por una estatua desconocida de Plensa y ajena a su estilo, han preguntado al bot de X, Grok, si se trataba de una obra real, y dónde está situada. En primera instancia, el AI Companion creado por la compañía de Elon Musk -conocido por haber enviado mensajes racistas y xenófobos en respuesta a algunas preguntas- ha afirmado que la pieza se encuentra «en la calle Princesa, cerca del Museo Picasso». Después de ser corregido por varios tuiteros, se ha retractado.
Denuncia del estudio
Ante la difusión de esta obra falsa, el estudio de Plensa la ha denunciado, para evitar que continúe extendiéndose el equívoco digital. Según han explicado al diario Ara, la detectaron por primera vez en Instagram, ya con cerca de 40.000 ‘me gusta’. En primera instancia, de hecho, recuerdan haber respondido a la cuenta que compartió la fotografía para aclarar la situación; aunque después la han encontrado en otras redes sociales, acumulando miles de reacciones. «Ha sido imparable, ¿qué se puede hacer?», lamentan, frustrados.