Después de más de 30 días de espera, las floristas de la Rambla por fin se han trasladado a la plaza de Cataluña, donde se quedarán alrededor de un año hasta que termine la reforma de la Rambla. El pasado sábado, el TOT Barcelona alertaba que Endesa aún no había recibido la obra por parte de la empresa municipal Bimsa para hacer la conexión eléctrica definitiva, explicaron el viernes fuentes de la compañía. Tres días después, el traslado ya se ha realizado.
La florista más icónica de la Rambla, Carolina Pallés, de Flors Carolina, ha dicho al TOT que ya están en la plaza de Cataluña, aunque todavía están haciendo el traslado y desempaquetando todo el material y las flores. Desde el Ayuntamiento también han confirmado el cambio de ubicación. Los puestos de las ocho floristas irán abriendo a medida que estén preparados.

Flors Carolina, desde 1888 en la Rambla
Las floristas abandonan la Rambla por primera vez en su historia. Por ejemplo, Flors Carolina, ha estado desde 1888 en el paseo más emblemático de Barcelona, justo frente a la Boqueria. Este será el lugar que mantendrá también cuando vuelva a la Rambla y, a diferencia del resto de puestos, también la instalación que tenía hasta ahora, ya que es premio FAD (Fomento de las Artes Decorativas) de 1992. La floristería, obra de los arquitectos Tonet Sunyer y Jordi Badia, se restaurará.
En la plaza de Cataluña, todos los puestos son iguales, y son los mismos que las otras floristas tendrán cuando vuelvan a la Rambla. Los cubículos están fabricados con una estructura metálica, con elementos de vidrio en su cara frontal y construidos con acero y fibra de vidrio. Incorporan cierres de paneles en diferentes acabados, con las puertas que se abren frontalmente y elementos de protección solar. Y están diseñados en colores que facilitan la integración en el paisaje de la Rambla. Los puestos también tienen ventilación cruzada e iluminación, preinstalación para conectar los suministros de agua y electricidad, y una rampa movible para la accesibilidad.
Un Sant Jordi atípico
La reforma de la Rambla debería estar finalizada antes de las elecciones municipales de 2027, previstas para finales de mayo. Ahora, los operarios trabajan en el tramo central y en parte del lado del Raval. La remodelación hará que el 23 de abril de este año sea atípico sin puestos de libros y flores en la Rambla. Se colocarán en el Portal de l’Àngel, la plaza de Cataluña y la plaza de la Catedral.

