El Ayuntamiento de Barcelona ha finalizado este mes de noviembre las obras para remodelar treinta áreas de juego infantiles situadas en diferentes puntos de la capital catalana. En concreto, según detallan desde el consistorio este sábado, las actuaciones que se han llevado a cabo en los parques infantiles repartidos en ocho distritos han permitido cambiar los elementos de juego, mejorar los recorridos e incorporar criterios de accesibilidad. El presupuesto total de las obras, que han tenido lugar entre 2024 y 2025 es de más de 2 millones de euros. Estas obras forman parte del Plan Endreça impulsado por Jaume Collboni, motivo por el cual el Ayuntamiento aún prevé invertir once millones más en remodelar otros parques infantiles.
Según detallan desde el gobierno municipal, la accesibilidad ha sido un criterio central en la rehabilitación de las áreas de juego infantil: «Todas las propuestas lo han incorporado para ofrecer posibilidades de juego a niños con discapacidad o diversidad funcional y diferentes grados de reto y motivación«, aseguran desde el Ayuntamiento a través de un comunicado. Entre las mejoras, tal como relatan desde el consistorio, también se han instalado en diferentes áreas nuevos espacios de sombra con el objetivo de mejorar el espacio ante las diferentes condiciones climáticas, especialmente en verano cuando aumentan más las temperaturas.

Las áreas de juego remodeladas
Catorce de los parques remodelados se encuentran en el distrito de Sant Martí, cuatro en el distrito de Les Corts, dos en Horta-Guinardó, cinco en Nou Barris, uno en Sant Andreu, dos en Sants, uno en l’Eixample y uno en Sarrià. Desde el Ayuntamiento destacan que con estas obras se consolida el «nuevo modelo de área de juego infantil en la ciudad». Un modelo que «pretende pasar de una ciudad con áreas de juego a una ciudad adaptada también a las necesidades de los niños, en la cual el juego y la actividad física estén presentes de forma natural y accesible en el espacio público»: «El objetivo es disponer de unos espacios de juego con más sombra, con más verde, con elementos de juego atractivos para los niños y más espacio de juego libre, además de unas zonas de estancia más confortables y de calidad», argumentan desde el consistorio.
