El 2025 fue un año de celebración en Transports Metropolitans de Barcelona (TMB), que conmemoró el primer centenario del metro de Barcelona. La primera línea de la red subterránea de la capital catalana se inauguró el 30 de diciembre de 1924, marcando un hito histórico que desde diciembre de 2024 y hasta principios de 2026 se celebró a través de varios actos e iniciativas. En este primer siglo de historia del servicio, ha habido innumerables cambios en las líneas, la tecnología, los trenes y las mismas estaciones de los diferentes recorridos. Uno de los cambios que muchos ya no vivieron y otros quizás han olvidado supuso la desaparición de una profesión ligada a estos inicios del metro. Hablamos de la figura de los jefes de tren.

Estos trabajadores acompañaban inicialmente al maquinista, ocupándose principalmente de abrir y cerrar las puertas de los trenes y de tocar la bocina para alertar a las estaciones. Era una tarea que puede parecer simple, pero que durante muchas décadas fue clave para garantizar la seguridad en la red, además de contribuir de manera decisiva al funcionamiento puntual del servicio.
Víctimas de la automatización y la nueva tecnología
Tal como se indica en la página web que TMB preparó especialmente para el centenario del metro, las funciones reservadas para los jefes de tren se fueron automatizando con el paso de los años y la introducción de nueva tecnología tanto en los trenes como en las estaciones. Las tareas que realizaban estos trabajadores acabaron integrándose en el trabajo del maquinista y esta figura terminó por desaparecer aunque resistió hasta finales del siglo XX.


