Un total de 8.185,15 euros, IVA incluido, es el presupuesto que ha destinado el Ayuntamiento de Barcelona para comprar siete cajas fuertes para guardar las drogas que decomisa la Guardia Urbana. Así lo ha aprobado, la Gerencia del Área de Seguridad, Prevención y Convivencia del consistorio en un informe justificativo de una licitación que ya ha comenzado a tramitarse, con fecha del pasado 18 de diciembre.
Según se desprende del expediente de contratación, el objetivo de la compra es «reducir las molestias que puede causar la manipulación de las sustancias estupefacientes» que confisca la policía y poder guardarlas en las dependencias del cuerpo o en las comisarías. En concreto, el Ayuntamiento comprará siete cajas, de formato buzón, con un sistema para «evitar que se pueda extraer lo que se deposite en la caja a través del buzón de entrada».
Las cajas estarán destinadas a la comisaría de Les Corts, Gràcia, Horta-Guinardó, y a la Unidad de Refuerzo para Emergencias y Proximidad (UREP), a la Unidad Central de Tráfico (UCT), y dos al Almacén Guardia Urbana. Una manera de proteger a los mismos agentes que, continuamente, a través de controles preventivos, encuentran drogas entre las personas y vehículos que identifican.

Características técnicas
Las prescripciones técnicas de la licitación prevén unas cajas fuertes muy concretas, y pensadas para su función de apartar las drogas de posibles veleidades de quienes estén cerca. Así, los técnicos en seguridad del Ayuntamiento proponen que se construyan en acero con grosores mínimos de puerta de 10 mm y de cuerpo de 5 mm, que tengan pestillos de al menos 15 mm de diámetro o de grosor. También prevén una bandeja interior situada aproximadamente en el punto medio de la cota de altura y que se pueda extraer. En el mismo sentido, exigen una apertura y cierre con llave de doble paleta y deberán tener un volumen de entre 45 y 50 litros y un peso de entre 70 y 80 kg, todo con unas dimensiones aproximadas de 70 centímetros de altura; 34 de ancho y 38 de fondo.
