El conseller de Política Lingüística, Francesc Xavier Vila, ha explicado que los servicios jurídicos de la Generalitat no ven delito de odio en el gag catalanófobo representado el pasado mes de julio durante el acto organizado por el Ayuntamiento de Barcelona para presentar el informe anual del Observatorio municipal contra las Discriminaciones. La polémica que generó el gag obligó al gobierno municipal a desmarcarse de los sketches de la obra Esas Latinas de Teatro Sin Papeles. La segunda teniente de alcaldía, Maria Eugènia Gay, remarcó que la interpretación “en ningún caso” representa la visión del consistorio respecto a la lengua, sino la “impresión satírica” de un grupo concreto, en el marco de la “libertad de expresión”.
Vila lo ha explicado ahora a raíz de una pregunta por escrito de la CUP, que reclamó al Gobierno explorar la vía penal y valorar si el contenido de la obra podría incurrir en un delito de odio y discriminación lingüística, al considerar que se menosprecia el catalán como lengua de cohesión social. A raíz del sketch y la petición de la CUP, el conseller expone que “se solicitó un informe al Gabinete Jurídico para evaluar si el sketch Esas latinas, representado por la compañía Teatro Sin Papeles, es constitutivo de un delito de odio y discriminación contra la lengua catalana y sus hablantes”.
«El informe del Gabinete Jurídico, emitido el 2 de octubre, concluyó que no había delito de odio, en la medida que la actuación se enmarcaba en la libertad de expresión y de creación artística», detalla el conseller, y remarca que el ejecutivo de Salvador Illa cree que el sketch “tergiversa gravemente la realidad lingüística de Cataluña». Asimismo, añade que «fomenta la animadversión contra la lengua catalana e intenta promover estereotipos y discursos que perjudican la cohesión social en un tema tan sensible como el de las discriminaciones lingüísticas”.

Denuncia de Acció Cassandra
Acció Cassandra, la entidad impulsada por los abogados Lluís Gibert y Josep Rosell, presentó ya el pasado mes de julio una denuncia a la fiscalía por un presunto delito de odio contra la compañía de teatro. Según la denuncia a la que tuvo acceso el TOT Barcelona, se insta al ministerio público que investigue los hechos e impulse “los correspondientes procedimientos penales contra los autores de los delitos denunciados”. Fuentes de Acció Cassandra detallaron entonces que decidieron dar el paso porque formaciones y entidades, como la CUP y la ANC; habían reclamado llevar el caso a Fiscalía, pero no lo habían hecho, y también expusieron que el ministerio público debería haber actuado de oficio. El pasado mes de septiembre fiscalía solicitó a los denunciantes que aportaran una memoria USB con los vídeos a los que se referían en la denuncia. Unos vídeos que ya fueron entregados.
