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Futuro incierto para el antiguo casino de la Arrabassada, un edificio abandonado en Collserola

El casino de la Arrabassada fue un edificio histórico durante las primeras décadas del siglo XX. Se destruyó después de la Guerra Civil y 85 años después continúa en ruinas y abandonado. Desde hace poco tiempo está a la venta por 1,7 millones. Pero el futuro del inmueble es incierto, ya que los usos son limitados y se encuentra en medio de Collserola, en el municipio de Sant Cugat del Vallès. Una de las opciones sería que lo adquiriera alguna administración pública, como el Ayuntamiento de Barcelona, pero «por ahora» no se ha planteado, han explicado fuentes municipales al TOT Barcelona. Desde Soler Finques, la inmobiliaria que gestiona la venta del antiguo casino, el gerente Xavier Soler ha confirmado que no ha recibido ninguna oferta de una administración pública y ve difícil que llegue.

El casino de la Arrabassada, en 1902

El portal Fotocasa publicó hace unas semanas un anuncio de Soler Finques en el cual se explica que los restos del casino se pueden comprar. En el momento de publicar este artículo, el anuncio aún está activo. El gerente de la empresa ha detallado que ha habido gente que se ha interesado, pero no se ha concretado nada. «La venta no está avanzada ni mucho menos».

Se trata de una superficie de más de 10,6 hectáreas catalogada por el registro de masías del parque de Collserola. La publicación destaca que del antiguo casino queda un edificio principal con un mirador que se puede rehabilitar. Entre los usos permitidos están los de actividades artesanales, artísticas y profesionales, talleres de pintura o escultura, estudios de grabación, actividades de investigación o desarrollo y comercialización de productos de la finca o del entorno. «Los volúmenes se pueden rehabilitar, pero los usos son limitados». Soler ve como una solución «plausible» para la venta que lo compre una empresa y que las administraciones permitieran otros usos o que, incluso, se pudieran implicar.

Petición a las administraciones para que compren las instalaciones

Som Collserola, un conjunto de entidades que vela y quiere dar a conocer los valores patrimoniales del parque, ha hecho llegar a el Ayuntamiento de Barcelona, la Diputación de Barcelona, la Generalitat de Catalunya y el Consorcio del Parque de Collserola una petición para que compren el edificio para reconstruirlo y que la ciudadanía pueda hacer uso de él. No obstante, el portavoz de Som Collserola, Joan Moya, reconoce en declaraciones a betevé que es «una utopía» porque representa un «gasto muy alto».

Anuncio de Soler Finques del antiguo casino de la Arrabassada publicado en Fotocasa

En 2024, Som Collserola alertó del estado de degradación en que se encontraban los restos del antiguo casino y pidió al Ayuntamiento de Sant Cugat del Vallès, el municipio al que pertenecen los terrenos, que instara a la propiedad a limpiar la zona. En noviembre de 2025, no se había hecho. En su blog, Som Collserola calificaba la situación de desoladora. «La vegetación ha engullido muros y escaleras, los caminos se han vuelto intransitables, y entre la naturaleza desbordada se acumulan desechos y restos humanos de un tiempo que no sabe si quiere ser recuerdo u olvido». Las entidades califican el abandono del emplazamiento como «un símbolo de lo que pasa cuando dejamos que el patrimonio se borre lentamente».

El Gran Hotel de la Rabassada (con el término castellanizado, pero con doble ss) se construyó en 1899. En 1911, el establecimiento hotelero se amplió con un casino, obra de Andreu Audet i Puig, y una zona de atracciones. La inversión supuso unos 2,5 millones de pesetas de la época y la inauguración, el 15 de julio de 1911, reunió a 300 personas.

Interior del casino de la Arrabassada, en 1911 / Wikimedia-Àngel Toldrà Viazo

La prohibición del juego supuso una herida de muerte para el casino, que fue cerrando progresivamente todos los espacios y en 1930 lo hizo el restaurante. Los años de la Guerra Civil, el espacio tuvo un uso militar y también se utilizó como refugio contra los bombardeos de la aviación fascista.

No se pueden hacer viviendas ni abrir un hotel

El antiguo casino de la Arrabassada es propiedad de dos familias catalanas que han decidido poner el espacio a la venta después de que una sentencia del Tribunal Supremo desestimara que se pudiera rehabilitar el hotel y el restaurante. Los propietarios, que quieren mantenerse en el anonimato, han hecho gestiones desde los años 70 para intentar recuperar y revalorizar los terrenos y ver qué usos se les podía dar. Tal como ha explicado el País, no se permite hacer viviendas ni abrir allí un hotel. Según Soler, las familias compraron las fincas en momentos diferentes entre los años 50 y 60. Una tiene un tercio del espacio, y la otra, dos.

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