La placa dedicada a Vicenç Albert Ballester, creador de la estelada, se inauguró en el año 2013 en la intersección de la calle Comerç con el paseo de Lluís Companys, sobre la pared de los antiguos «nuevos juzgados» de Barcelona, pero el derribo del edificio en 2018 también conllevó la desaparición de la placa, que ocho años después ha reaparecido en Wallapop. Una situación que ha sido denunciada por la Fundación Reeixida y su presidente Oriol Falguera, quien, en conversación con El Món, ha recordado que desde la desaparición a causa del derribo del edificio han escrito a «todos» en el Ayuntamiento, también a la oposición, para reclamar su reposición y lamenta que «nadie nos ha hecho caso».
La Fundación Reeixida recuerda que durante estos ocho años han presentado instancias municipales en el distrito de Ciutat Vella para reclamar la reposición de la placa y también han hecho solicitudes al nomenclátor de la ciudad, pero la única respuesta que han recibido es «una respuesta automática de acuse de recibo indicando que ya lo mirarían«. Ante este silencio, Ferran Dalmau, que es portavoz de la plataforma Salvem Cal Macià, advirtió a la Fundación a través de la red social X que la placa se vende a través de Wallapop por 70 euros. Sin embargo, Falguera deja claro que la Fundación no busca que se compre la placa de Wallapop ni multar a la persona que la vende. «El problema es que somos un país de pandereta», lamenta, y manifiesta que si desaparece una placa de una calle dedicada a un poeta «todo el mundo se escandalizaría, pero como es un independentista no pasa nada».
«Una placa de memoria desaparece, nos quejamos, nadie nos hace caso y aparece en Wallapop… ¿Pero esto qué es?», se pregunta, y deja claro que volverán a pedir su restitución. «No entendemos ni la desidia, ni la falta de respuesta a la desaparición de una placa oficial del mobiliario urbano de la capital de Cataluña», expone la entidad, que califica de «vergonzoso» que una placa desaparezca, las autoridades no den respuesta a las reclamaciones y que se acabe encontrando por «casualidad» que un particular la vende en un portal de compraventa. «Retrato exacto del desinterés por la memoria colectiva», critica.
Amics de @reeixida, la placa que esmenteu, malauradament, està a la venda a Wallapop. 😩https://t.co/YLTTK2jE0Z pic.twitter.com/kkikzbfcRE
— Ferran Dalmau Vilella (@Ferran_Dalmau) March 15, 2026
Una placa con una larga historia
La placa a Vicenç Albert Ballester, que murió en 1938, tiene una historia antigua. Ya en ese momento, el entonces alcalde de Barcelona, Hilari Salvadó, aceptó dedicarle una plaza en la calle Canuda, pero en 1939 la dictadura lo impidió y el ayuntamiento franquista bautizó el lugar reservado para el creador de la estelada como Plaza de la Villa de Madrid. En 1985 se recuperó la idea y se pidió al entonces alcalde Pasqual Maragall recuperar aquella propuesta, que se aceptó verbalmente, pero nunca se dejó constancia por escrito. En 2008, la Comisión del Centenario de la Estelada – Fundación Reeixida volvió a formalizar la propuesta al alcalde Jordi Hereu a través de la ponencia del Nomenclátor de la ciudad. Finalmente, se aprobó ese mismo año, pero sin destinarle un lugar específico para ser homenajeado. Esta decisión no llegó hasta 2013, cuando se aprobó dedicarle un espacio dentro del distrito de Ciutat Vella, inaugurado por el entonces primer teniente de alcalde, Quim Forn, el 18 de enero de 2014.
