El Ayuntamiento de Barcelona ha dictado una orden de precinto contra la Bodegueta de Cal Pep de Sants, un local casi centenario -es de 1927- situado en la calle de Canalejas, 12, en Sants, según la documentación que ha podido consultar el TOT Barcelona. La orden está prevista para el miércoles 25 de marzo, a las 10.00 horas. No obstante, la voluntad del consistorio no es cerrar el local si este ha cumplido con todos los requisitos marcados. «Si todo está de acuerdo con la normativa, se retirará la orden de precinto», aseguran fuentes municipales.
La Bodegueta de Cal Pep ha sufrido, como otros establecimientos emblemáticos y singulares de restauración de la ciudad, inspecciones. En el caso del negocio de Sants, los titulares se han visto obligados a retirar la cocina para adecuarse a la normativa actual. El Ayuntamiento explica que el local se inspeccionó en respuesta «a denuncias vecinales por las molestias que causaban elementos de preparación de alimentos no autorizados por la licencia de actividad del establecimiento». Y agrega que desde el distrito se ha dado toda la información y se ha hecho acompañamiento activo a la propiedad. Las fuentes consultadas insisten en que se hará la comprobación por parte del equipo de inspección de que efectivamente se han retirado los aparatos y si todo está de acuerdo con la normativa, el cierre no se efectuará.
Adecuar las licencias de actividad
En abril de 2025, en la comisión de Economía y Hacienda, se aprobó por unanimidad que el gobierno de Jaume Collboni permitiera adecuar las licencias de actividad económica de los locales emblemáticos o singulares, ya que “forman parte del patrimonio tangible e intangible de la ciudad con el objetivo de mantener su esencia y garantizar su continuidad y el relevo generacional”.
La semana pasada, en la comisión de Economía y Hacienda de marzo, ERC presentó un ruego en el que pedía que se suspendieran “cautelarmente” los expedientes abiertos mientras se cumple el acuerdo de hace un año. Para Coronas, lo que hay que hacer es “elaborar una nueva normativa o modificar la existente para adecuar el marco legal de sus licencias de actividad”.
No es un caso único
El caso de la Bodegueta de Cal Pep no es único. Otros locales emblemáticos de restauración, con décadas de actividad en la ciudad, están en la misma situación. Han recibido inspecciones por parte del Ayuntamiento y en algunos casos se han abierto expedientes, se han puesto multas y se han hecho advertencias de cese de la actividad.
A finales de 2023, tal como informó el TOT, el Ayuntamiento quiso cerrar temporalmente la bodega Cal Pep, en este caso la de la Vila de Gràcia, para que los titulares hicieran obras de insonorización para cumplir con la normativa de ruido. La bodega, originaria de 1937, está en la calle de Verdi, 141.

