La ciudad de Barcelona vivirá este año un día de Sant Jordi atípico debido al avanzado estado de las obras en la Rambla. La razón es que el Ayuntamiento de la capital catalana ha decidido trasladar este año las paradas que tradicionalmente se sitúan en el icónico paseo de la ciudad hacia el Portal de l’Àngel, la plaza Catalunya y la plaza de la Catedral. Así lo ha confirmado la primera teniente de alcalde de Barcelona, Laia Bonet, quien ha defendido la decisión en declaraciones a los periodistas y ha asegurado que el movimiento de paradas permitirá que la jornada del libro y la rosa «luzca» igual que cada año.
«El traslado irá muy bien para descongestionar la presión que hay sobre la Rambla», ha defendido Bonet, quien ha asegurado que el estado actual de la reforma del paseo hace incompatible que se pueda compaginar con el uso que se hace habitualmente durante el día de Sant Jordi. No obstante, la teniente de alcalde ha asegurado que esta situación es pasajera y que la ciudad tendrá las «Rambla listas para el próximo año».
En este sentido, Laia Bonet ha remarcado que el calendario de las obras se está siguiendo al pie de la letra después de haberse acelerado para terminar en 3 años en lugar de 6 años, pero el estado de las obras hace imposible una decisión como la que se tomó el año pasado, cuando se pudo hacer una parada de las obras para no alterar la celebración del día del libro y la rosa. De hecho, la capital catalana recuperó el uso de la Rambla para Sant Jordi en 2023 después de dos años de no utilizarse por la pandemia de la Covid-19, y fue entonces cuando se unió con el paseo de Gràcia en una supermanzana literaria, contribuyendo a albergar más de 400 paradas en 2025.

Una nueva ubicación para los floristas y un nuevo itinerario literario
La decisión anunciada por el Ayuntamiento de Barcelona conllevará que las paradas de los floristas se trasladen a la plaza de Catalunya, donde ya está previsto que se ubiquen de forma temporal mientras duren las obras en la Rambla. Por otro lado, el consistorio planea crear un recorrido con los libros. Este comenzaría en la supermanzana literaria del paseo de Gràcia, rambla de Catalunya y paseo de Sant Joan, y enlazaría con el Portal de l’Àngel, la Catedral y el paseo de Lluís Companys.
