La plaza de Sant Jaume ha retrocedido en el tiempo, hasta inicios del siglo XX, gracias a un centenar de vehículos clásicos congregados en la salida del 68º Rally Internacional de Coches de Época Barcelona – Sitges. Vestidos con indumentarias antiguas, los conductores han lucido vehículos fabricados antes de 1928, recreando el ambiente de los años en que estos artefactos, ahora carne de museo, estaban de moda. Este año, además, coincide con el Año Gaudí. El arquitecto protagoniza el cartel de esta edición, ejemplo de dos «símbolos» que marcaron el progreso tecnológico y social de los inicios del siglo XX.

Como cada año, estos vehículos salen de Barcelona y toman la carretera hasta Sitges, donde dejarán los vehículos expuestos. Se trata de una tradición –la más antigua de Europa en la materia– que llena de curiosos el centro de Barcelona y sorprende a turistas que no estaban al tanto. Los participantes mantienen viva una tradición que, en la mayoría de los casos, ha pasado de padres a hijos. Es el caso de Enric Prat, que ha explicado a la Agència Catalana de Notícies que la primera vez que asistió fue con su abuelo. «Es un momento que compartimos con él, que es su pasión y nos la ha transmitido», ha explicado durante la entrevista.

Josep Maria, de Sant Vicenç de Castellet, ha ido con un vehículo de 1929. «Nos lo pasamos bien», resume, acompañado de las hijas. Los participantes han destacado la originalidad de los vehículos, sin tantas comodidades como los que se fabrican ahora. Madeleine, de Portugal, ha viajado con un vehículo de 1899 y un triciclo de 1899. Es una trotamundos con su clásico y este domingo estaba en Barcelona. «Sientes que eres tú quien lo lleva», han apuntado los diferentes testimonios de Sant Jaume recogidos por la ACN.



