El 27 de enero de 2005, un socavón durante las obras de ampliación de la L5 abrió una crisis social y política en Cataluña | Más de 1.200 vecinos fueron desalojados y algunos estuvieron más de dos años fuera de casa | El 24 de febrero, el presidente de la Generalitat acusó a Convergència del cobro de comisiones ilegales en la obra pública