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Un estudio preliminar de BComú para 2027 recomendaba un candidato que no fuera percibido como un «títere» de Colau

Barcelona en Comú ha establecido las bases de la campaña electoral de 2027 con la elección de Gerardo Pisarello como candidato. Hombre fuerte del primer gobierno de Ada Colau, Pisarello participó del movimiento 15-M, es miembro fundador de Guanyem –semilla política de BComú– y ahora diputado en Madrid. Esta trayectoria le ha servido para ganar las primarias a Bob Pop, obteniendo el 68,6% de los votos, y culminar un proceso de remodelación interna que el partido comenzó el año pasado. Un estudio preliminar elaborado entonces por los técnicos electorales, al cual ha tenido acceso el TOT Barcelona, recomendaba encontrar un cabeza de lista “que exprese renovación e inicio de ciclo” con “caras y formas nuevas”. Fuentes oficiales de la ejecutiva confirman la existencia de este documento, pero señalan que no ha sido validado por los órganos de dirección actuales y aseguran que está «desactualizado». «Las premisas que aparecen no están en el debate actual de la dirección», remarcan.

Según el estudio, que se encargó el año pasado, el período político de Ada Colau generó “mucha esperanza” entre el electorado de izquierdas, “pero también decepción”. En este sentido, el escrito apunta que lo “ideal” es que este nuevo liderazgo –que finalmente encarnará Pisarello– aproveche “toda la potencia de Colau” sin que “sea percibido como una prolongación o títere suyo”. “Formas propias y la demostración explícita de capital político independiente son elementos clave para “adultizar” la candidatura”, resume el análisis. 

El informe también valora una de las novedades de las próximas elecciones, en las que los comunes se presentarán con la fórmula del tándem. Pisarello ha contado con la concejala Carol Recio dentro de la candidatura de las primarias. La vecina de Nou Barris será la número dos en 2027. El escrito reserva el papel de la segunda a bordo en función de las carencias y fortalezas del candidato, pero advierte del carácter “personalista” de las municipales. “Se considera deseable que la segunda posición juegue un rol claramente secundario”, recoge el texto. 

Pisarello y Carol Recio, la número dos, se abrazan durante un acto de las primarias / Jordi Play

El partido también detecta un cambio de paradigma electoral en el que la ideología pierde peso en favor de un momento político “más concreto, práctico y orientado a los resultados”. En este sentido, los estrategas recomiendan usar una “retórica irónica” en los discursos del candidato. “También es relevante que el cabeza de lista tenga una historia de vida reconocible y alineada con los valores del partido; relatos vinculados a la militancia social, la crisis de la vivienda o la lucha sindical son buenos referentes del perfil que se busca”, apunta el informe. 

Collboni, una figura “gris”: el rival a vencer

El texto recoge la batalla de BComú contra las “entidades con una enorme capacidad económica” como eje central de su campaña. Algunos ejemplos de estos agentes económicos son los grandes fondos de inversión, las franquicias “orientadas a los visitantes”, empresas como Ryanair o los operadores de cruceros, que hacen negocio “succionando la potencia de la ciudad”. El informe apunta a la necesidad de encontrar un término que agrupe este grupo de agentes, pero, a pesar de proponer alguno, insta a la formación a debatir el término ideal en nuevos encuentros. Según los analistas, partidos como «el PP y Junts» o «Alianza Catalana y Vox» les dan cobertura, y otros, como el PSC, no se atreven a impulsar “medidas valientes” contra estas élites económicas; lo mismo que han denunciado reiteradamente los concejales de BComú en el Ayuntamiento. Entre medio, está Barcelona en Comú, que puede ayudar a hacerles frente desde las instituciones, expone el partido. 

El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, es el gran favorito en las encuestas | Jordi Play

En la arena política, el documento admite que el alcalde y el partido que gobierna pasan a ser el rival electoral más directo y presenta a Jaume Collboni como una figura “gris” que “encarna la versión más burocrática y descafeinada” del PSC. El análisis, que pronto cumplirá un año, también sitúa a ERC como “subalterno” al PSC y descarta una confrontación directa. En aquel momento, también se pedía tener una “estrategia unánime” con la CUP. “No los citamos ni los mencionamos, ni en positivo ni en negativo”, apuntaba el estudio, que solo analiza la relación entre partidos desde un punto de vista comunicativo y táctico de cara a 2027. 

«Alejarnos del frente antifascista»

BComú también imagina una campaña centrada en el auge de la extrema derecha, tanto de Alianza Catalana como de Vox. En todo caso, descartan entrar en su juego porque “las experiencias recientes” demuestran que la confrontación directa con estos partidos refuerza “posiciones intermedias”, citando PSC y ERC como los más beneficiados. De hecho, en el momento en que se pidió el informe, los ideólogos del partido pedían huir de la estrategia del frente amplio, que justamente Pisarello ha presentado en campaña. “Cuando se nos pregunte por ellos, debemos alejarnos del frente antifascista (útil internamente, pero poco efectivo electoralmente) y dirigirnos solo a nuestro electorado, mostrando que hay alternativas que mejoran la vida real de la gente”, apunta una de las páginas del documento. La nueva ejecutiva recuerda que el estudio se hizo antes de las primarias y mantiene que se hará una «revisión total» de esta estrategia, de acuerdo con nuevos datos demoscópicos que saldrán del próximo barómetro. «No nos estamos basando en el estudio», aclaran.

Pisarello con Ada Colau, el ministro Ernest Urtasu y la coordinadora de BComú Gemma Tarafa | ACN-Nazaret Romero

Retroceso en las encuestas

Barcelona en Comú concurrirá a las elecciones de 2027 por detrás del PSC en las encuestas por primera vez desde que Colau alcanzó la alcaldía. El último barómetro municipal prevé una victoria holgada del PSC, que ganaría los comicios con un 12,1% de los votos. Por detrás, ERC superaría a BComú (con el 7,8%) y los de Pisarello caerían al 6,9% de voto. La última encuesta dibuja un incremento exponencial de Alianza Catalana, que superaría incluso a Junts. PP y Vox también conseguirían representación. 

Los registros internos del partido apuntan que la mitad de votantes son históricamente fieles. El reto es llegar a un 35% de electores que los han elegido en alguna ocasión y ahora están indecisos. En 2015, el primero de Colau, la formación se quedó solo a unos 40.000 votos de duplicar el resultado del PSC de Collboni, pero el partido asume que el PSC ha recuperado una parte importante de esos votos durante la última década.

Según detalla el informe al que ha tenido acceso el TOT, entre las filas del partido lila se tiene la sensación de que una parte de esos votantes, que apostaron por Colau como una opción rupturista, se han desconectado de la política porque el ciclo anterior no ha cumplido con las expectativas. «Ya no les basta solo el modelo de ciudad: reclaman una esperanza más profunda, la idea de que es posible un futuro mejor». El análisis concuerda con la lectura de muchos analistas, que apuntan a un cambio de ciclo político liderado por la extrema derecha, que concentra en toda Europa la insatisfacción de los electores. Principalmente, de los más jóvenes. 

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