A poco más de un año para las elecciones municipales de 2027, el PP barcelonés, con 4 concejales y con la incógnita de si pagará o no una factura por haber investido a Jaume Collboni con la Barcelona en Comú de Ada Colau, se encuentra ahora inmerso en una tormenta política. No por falta de líder, sino porque un tótem del partido, Alberto Fernández Díaz, que no ha ocultado en ningún momento su discrepancia política con la dirección actual del PP de la ciudad, ha denunciado a Daniel Sirera ante la dirección de Feijóo. La razón principal es que, a su parecer, la designación de juntas gestoras y cuadros del partido se habría hecho sin vinculación a sus distritos, un hecho que infringiría los estatutos. Según ha avanzado el diario ARA y ha confirmado el TOT, en la denuncia se señalan irregularidades «administrativas» y de «procedimiento» que vulnerarían los estatutos.
De hecho, no es el primer choque entre Fernández Díaz y Sirera. El líder histórico, con voz activa en tertulias y con tribuna en La Vanguardia, no oculta las diferencias de proyecto, como por ejemplo, con la ordenanza de convivencia en la ciudad. El paso que ha dado Fernández Díaz evidencia la fractura abierta entre el sector que representa Fernández Díaz y la cúpula actual liderada por Sirera, que tiene el apoyo total de Alberto Núñez Feijóo. La tensión, que se gestaba los últimos meses debido a diferencias en cuanto al reparto de cuotas de poder, ha cristalizado ahora en una batalla legal y orgánica dentro del partido.

Ahora bien, la candidatura de Sirera para 2027 no parece estar en juego. Los populares no harán primarias. Ningún cargo del PP catalán o barcelonés competirá con Sirera, quien ya ha recibido el encargo de Alberto Núñez Feijóo para encabezar de nuevo la lista a la alcaldía de Barcelona. En mayo de 2023, Sirera duplicó los resultados que había obtenido Josep Bou en 2019 y la formación pasó de dos a cuatro concejales.

