Cuatro acuerdos, un ‘tumbao’ de piano y el ventilador a la guitarra. Al ritmo del grupo
La regidora y número 2 de la lista, Elisenda Alamany, el presidente de Esquerra, Oriol Junqueras, el Presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, la portavoz de Esquerra, Marta Vilalta, el diputado en el Congreso, Gabriel Rufián, y la expresidenta del Parlamento de Cataluña, Carme Forcadell, han acompañado esta noche al alcaldable republicano en un acto en el cual Maragall ha reiterado con firmeza que «Esquerra es la esperanza de Barcelona», puesto que promete «liberarla de sus amos». El candidato ha aprovechado para recordar todos los barrios que ha visitado durante estos quince días y remarcar que solo con la campaña no ha tenido bastante: «en quiero más», asevera. Unas palabras que emanan un clamor a las urnas este domingo, 28 de mayo, para volver a vencer -como ya hizo a los pasados comicios del 2019- y «recuperar la ciudad» de las manos del gobierno actual. Un gobierno que tilde «de llenar de vulgaridad y mal gusto» Barcelona: «Seremos semilla de libertad. Liberaremos Barcelona», concluye Maragall, que promete luchar contra los «caciques».

En este sentido, el diputado en el Congreso se ha mostrado muy contundente con Colau. Rufián ha criticado el pacto Collboni-Colau-Valls que «no dejó que gobernara un partido independentista» y le ha preguntado directamente si «lo volverá a hacer» este año, a pesar de que él mismo se ha respondido la duda afirmativamente. Y no solo esto, Rufián ha interpelado directamente la actual alcaldesa preguntándole si se siente «responsable» de alguna de las cosas que «van mal» a Barcelona. Colau no ha sido la única al recibir alguna espetada 48 horas antes de que se abran los colegios electorales. Maragall ha cargado contra todos aquellos que «quieren subordinar la ciudad a Madrid» -haciendo referencia al partido socialista-. Y, no ha sido el único. A su vez, Aragonés ha afirmado que «hay un candidato oculto en Barcelona», haciendo referencia a Pedro Sánchez. Por qué, como afirma, si gana Collboni, las decisiones de Barcelona las tomará Sánchez desde la Moncloa.
Un faro independentista
Del mismo modo que Maragall empezaba su discurso asegurando que hablaría poco de política, la llanura mayor del partido han aprovechado el acto para proclamarse como un faro por el independentismo. Aragonés ha prometido volver a poner las urnas por un referéndum y «volver a vencer». Pero, esta vez, «definitivamente», ha apuntado Vilalta. En un repaso por los hitos y fechas señaladas que marcaron un punto de inflexión del rumbo independentista han recordado que «hay que volverlo a hacer» por todos aquellos que lo dieron todo, recordando Marta Rovira, que sigue al exilio. «Que nadie vaya nunca más en la prisión para defender la democracia», sentencia con fuerza Junqueras, recordando su paso por la prisión. Un clamor para «construir la república» entre los aplausos de una audiencia entregada.
En este sentido, Aragonés ha asegurado que Barcelona será uno de los pilares fundamentales para construir la república y ha animado a Maragall a trabajar conjuntamente «una vez él sea alcalde»: «Lunes -29 de mayo- trabajaremos codo con codo desde cada banda de la plaza de Sant Jaume», ha afirmado el Presidente. Un Aragonés que además de asegurar remar por la independencia de Cataluña, también ha aprovechado el escaparate para espetar algunos golpes en el gobierno de la Moncloa por la gestión de los trenes de Renfe, los cuales se ha convertido en motivo de polémica últimamente.

«El voto del futuro»
La tónica general del acto no ha contenido ninguna propuesta nueva por la capital catalana, o por Cataluña en general, pero sí que ha reiterado una clave. ERC se presenta a los comicios de este domingo como «el voto del futuro» para evitar que «gobiernen los que lo han hecho siempre». Maragall dice que «se los ha acabado el tiempo» y Aragonés y Junqueras lo reafirman. Un final de acto lleno de rumba, confeti y un mensaje claro: «llenar las urnas domingo para que no manden los de siempre».
