A poco más de un año para las elecciones municipales de mayo de 2027, los nombres de los candidatos que encabezarán las listas al Ayuntamiento de Barcelona comienzan a tomar forma. A la confirmación de Gerardo Pisarello el lunes pasado, que hará tándem con la concejala Carol Recio al frente de Barcelona en Comú, se ha sumado este sábado Elisenda Alamany, que será la candidata de ERC. De los seis grupos municipales actuales, dos han confirmado sus cabezas de lista. Un tercero, el PSC, apostará de nuevo por el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni. Y un cuarto, el PP, volverá a dar la confianza a Daniel Sirera. La gran incógnita sigue siendo qué hará y cuándo decidirá Junts per Barcelona su candidato. A los nombres de Josep Rius y Jordi Martí Galbis se ha sumado en los últimos días el del empresario Tatxo Benet, a quien el presidente en el exilio, Carles Puigdemont, ha vuelto a ofrecer que sea el candidato después de hacerlo a finales del año pasado aunque desde el servicio de prensa de Junts afirman que no les consta. El serial, que comenzó hace cerca de un año, no debería tardar en resolverse.

El nombramiento de Pisarello en sustitución de Ada Colau -candidata de Barcelona en Comú los tres últimos comicios locales- ha puesto en la carrera electoral de la capital catalana el frente amplio de izquierdas, a la izquierda del PSOE, que Gabriel Rufián ha planteado para las elecciones españolas para frenar el auge de la extrema derecha. Los Comunes en sus diferentes ramas apoyan la iniciativa. La misma Colau expresó que veía la idea como muy positiva y defendía superar los egos para intentar formar una lista unitaria en el Estado. En el caso de la capital catalana, Pisarello ha propuesto algo similar y anunció que tiene intención de hablar con otros partidos, así como con movimientos sociales, culturales y vecinales. En un primer momento, Pisarello dijo que quería reunirse con Collboni, pero horas más tarde rectificó y concretó que lo que planteaba era una «alternativa valiente» al PSC.

ERC y la CUP ante el frente amplio de izquierdas de Pisarello
Como en la operación que se quiere hacer en el Estado, en Barcelona ERC también ha dicho que no cuenten con ellos. Alamany aseguró que se presentarán con sus siglas y que «recuperar Barcelona no se hace juntando letras y siglas, ni con una ensalada de frutas». En cambio, quien sí está dispuesto a hablar es la CUP. Los anticapitalistas pusieron como condición dejar de lado al PSC de Collboni, ya que es “parte del problema” y no de la solución. La CUP piensa que hace falta una propuesta “conjunta, sólida y clara” para combatir la extrema derecha y dar respuesta a las emergencias sociales y nacionales de la ciudad y de Cataluña. Hay que crear “un instrumento político que sea una alternativa a la ciudad escaparate que representa Collboni” y defiende encarar de “forma colectiva” las elecciones municipales de 2027.
Collboni, sin prisa
Tal como explicaba hace unas semanas el TOT Barcelona, el PSC se toma con mucha calma el nombramiento de Collboni como candidato. Será la Federación de Barcelona de los socialistas la que elaborará el reglamento para elegir al candidato. Será a lo largo de este año, pero no hay prisa. La primera secretaria del PSC en la ciudad, Sara Jaurrieta, comentaba a principios de febrero que tienen un candidato «claro y evidente», lo que hace que tenga menos sentido hacer unas primarias. En el acto El alcalde responde de esta semana, Collboni eludió hablar de futuras alianzas. Sí confirmó la intención de volver a presentarse, pero no será de manera inmediata. «Estamos centrados en la gestión de la ciudad» y en poner sobre la mesa grandes proyectos a largo plazo como la inversión municipal de 260 millones alrededor de la futura estación de la Sagrera. Y sobre el frente amplio de izquierdas, se limitó a decir que «forma parte del debate electoral» y que no quería entrar porque no le correspondía.

Donde tampoco habrá sorpresas será en el PP. Sirera encabezará por segunda vez la lista de los populares, después de que en 2023 duplicara los resultados y pasara de dos a cuatro concejales. Alberto Núñez Feijóo confía plenamente en Sirera y no prepara ningún movimiento extraño de cara al año que viene en Barcelona. Los populares no harán primarias y nombrarán a Sirera directamente.

Junts lleva casi un año buscando candidato
En Junts, la elección del candidato se cuece a fuego lento, demasiado lentamente. Pero a diferencia del PSC, no hay consenso. En un primer momento, las intenciones de Junts eran tener al candidato para la Semana Santa de 2025. Pero ha pasado cerca de un año y el partido sigue sin definirse. «Estamos fuera de plazo», apuntan desde Junts. Puigdemont ha ofrecido a Tatxo Benet ser el candidato, según ha confirmado el TOT, pero desde el servicio de prensa de Junts apuntan que la propuesta a Benet no les consta y que “no hay novedad” sobre el nombramiento. A finales de año, el TOT adelantó que el presidente en el exilio quería a Rius de cabeza de lista. Esta opción descartaba hacer primarias, que es lo que Martí Galbis prefiere. El presidente del grupo municipal controla la agrupación de Sarrià-Sant Gervasi, la que tiene más militantes de la ciudad, y podría ser el ganador en caso de celebrarlas. Si Benet acepta la propuesta, el partido tendrá que decidir entre hacer una elección directa o ir a primarias, opciones que contempla el reglamento de Junts. Por el camino han quedado otros nombres, como los intentos por conseguir que los candidatos fueran el exconseller Quim Forn o el expresidente Artur Mas.

El candidato de Aliança Catalana, en abril
Aliança Catalana (AC) se presentará por primera vez a las municipales de Barcelona y los sondeos que se han publicado hasta ahora dan al partido de Sílvia Orriols representación en el Consejo Plenario. Fuentes de Aliança Catalana aseguran al TOT que cumplirán con el plazo y en abril se presentará la persona que encabezará la lista. A lo largo de los últimos meses han sido varios los nombres de los que se ha hablado. Uno de los más destacados fue el de Jaume Giró. El exconseller de Economía aseguró que AC le había llamado, pero que él habría rechazado ser el candidato. De momento, Aliança Catalana ha creado las coordinadoras de los 10 distritos de la ciudad. El presidente de AC en el Barcelonès, Jordi Amela, dice que la candidatura en Barcelona no va de caras sino de proyecto. El objetivo es que la voz surja de las necesidades de los barrios, pase por los distritos y se pueda articular de manera coordinada. La formación de los equipos ha tomado impulso con el incremento de los militantes, unos 350 ahora mismo.
Desde Vox, fuentes del grupo municipal indican que aún queda más de un año para las elecciones y consideran que no es el momento de hablar de listas. “Los nombres llegarán cuando toque”. “Los barceloneses están por delante de las siglas y los nombres”. Una de las personas que ha sonado como candidato es Joan Garriga, diputado en el Parlamento de Cataluña, pero desde el partido aseguran que no se ha puesto ningún nombre sobre la mesa.

