El grupo municipal de Junts per Barcelona ha denunciado que el alcalde de la ciudad ha “instrumentalizado” el servicio de teleasistencia para enviar felicitaciones de Navidad personalizadas con su voz. Además, desde Junts también critican que este hecho vulnera el principio de imparcialidad institucional y cuestiona la protección de los datos personales de los usuarios.
Según el grupo municipal de Junts, varios vecinos han recibido en los últimos días llamadas al teléfono fijo provenientes del servicio de teleasistencia, el cual reproduce una grabación de la voz del alcalde Jaume Collboni felicitando las fiestas de Navidad. Estas llamadas se habrían realizado de manera proactiva, sin que conste el consentimiento previo expreso de las personas receptoras de la comunicación, aseguran desde Junts, lo que denuncian que plantea “serias dudas” sobre el cumplimiento de la normativa de protección de datos.
En este sentido, el portavoz del grupo municipal, Jordi Martí Galbis, considera que Collboni “está haciendo una comunicación de tipo personalista” en nombre del Ayuntamiento. “No podemos permitir que un alcalde utilice un servicio tan sensible como la teleasistencia, que atiende a personas mayores y vulnerables, para hacer propaganda personal con su voz. Esto no es propio de una democracia madura ni de un gobierno que respete a la ciudadanía”, apunta Martí Galbis.
“El Ayuntamiento no es el juguete personal de Jaume Collboni”, asegura Martí Galbis, que añade que las instituciones “deben mantener la neutralidad y la imparcialidad”.

La legalidad de las llamadas, cuestionada
El servicio de teleasistencia se dirige a personas de 75 años o más, personas menores de 75 años con una resolución de dependencia, personas con un certificado de discapacidad con necesidad de asistencia, y personas que, debido a su situación de vulnerabilidad, se ha valorado la necesidad de disponer del servicio. Actualmente este servicio atiende a alrededor de 100.000 personas e incluye apoyo en caso de necesidad o urgencia. Por eso desde Junts apuntan que tienen “muchas dudas de que estas llamadas cumplan con la legalidad vigente”.
Jordi Martí Galbis ha contrastado esta acción con la realidad social de la ciudad: “Mientras Jaume Collboni se dedica a enviar mensajes de felicitación con su voz gastando el dinero de nuestros impuestos, en Barcelona hay 2.000 personas viviendo en la calle, listas de espera en los servicios sociales, dificultades para acceder a una vivienda digna, inseguridad creciente y servicios públicos bajo mínimos”.
En este sentido, Junts per Barcelona ha afirmado que llevará este caso a estudio del Comité de Ética del Ayuntamiento para determinar si la práctica vulnera los principios de imparcialidad institucional y buen gobierno.
