Junts per Barcelona denuncia «el incumplimiento reiterado» del gobierno de Jaume Collboni en temas de transparencia. Coincidiendo con el lanzamiento de una campaña antiCollboni, en la cual se muestra al alcalde como alguien de espaldas a la ciudad con imágenes hechas con IA, el grupo municipal que preside Jordi Martí Galbis da un paso más. El próximo miércoles presentará una proposición en la comisión de Presidencia para exigir mejoras en transparencia y buen gobierno «ante la persistencia de prácticas que debilitan la rendición de cuentas», dice el texto de Junts que defenderá la regidora Victòria Alsina.
Entre las carencias que Junts echa en falta figura «la publicación y actualización de la información relativa a la acción de gobierno y al seguimiento de las iniciativas aprobadas por los órganos municipales», así como la actualización y accesibilidad de datos como «las agendas institucionales, los contactos con grupos de interés o la relación de obsequios recibidos» por el ejecutivo socialista. Según el partido, que aún no ha elegido a su candidato para 2027, esta situación «dificulta el control democrático y puede generar desconfianza ciudadana hacia las instituciones».

Sin memoria del Comité de Ética
Junts también critica retrasos y falta de respuestas a las solicitudes y preguntas formuladas por los grupos municipales, lo que afecta «la función de control y fiscalización». Además, pone énfasis en que la dirección de servicios de análisis del Ayuntamiento no dispone de recursos económicos y humanos para detectar «irregularidades o malas prácticas». Y señala que el Comité de Ética municipal no presenta una memoria desde el período 2020-2022.
Por otro lado, Junts considera que la concesión de medallas y distinciones del Ayuntamiento y la gestión del nomenclátor deben regirse por los principios de «transparencia y objetividad» para evitar «cualquier percepción de arbitrariedad». Recuerda que campañas institucionales han sido denunciadas públicamente. Es el caso, por ejemplo, de Fem la Barcelona de la nostra vida, anulada por el Consell Audiovisual de Catalunya (CAC), y más recientemente la publicidad Poca vergonya sobre la Ordenanza de civismo, con un posible «plagio» de imágenes de un fotógrafo japonés. E insinúa que las encuestas y estudios municipales carecen de «rigor metodológico, transparencia y accesibilidad a los datos».

Entre las soluciones que Junts plantea destaca la petición de publicar y mantener actualizadas las agendas institucionales y los viajes de todos los miembros del gobierno municipal, «con criterios homogéneos, accesibles y verificables»; informar de los obsequios recibidos, «con indicación del origen y el valor estimado»; dotar de recursos la dirección de servicios de análisis, y contestar dentro de los plazos establecidos las peticiones de información de la oposición.
Evitar las encuestas con un uso sesgado
El grupo que lidera Martí Galbis exige también que se dé a conocer la memoria del Comité de Ética de los últimos tres años, evitar la difusión de encuestas municipales con «un uso sesgado o con fines de propaganda institucional, y supervisar las campañas institucionales para «evitar riesgos reputacionales, legales y económicos».

