El 17 de junio de 2023, in extremis, el ganador de las elecciones, Xavier Trias, perdía la vara de alcalde que parecía segura tras un acuerdo con ERC. No tenían mayoría, pero la ley municipal permite al partido más votado conseguir la alcaldía de forma automática si no hay candidato alternativo. Un pacto entre el PP, la Barcelona en Comú de Ada Colau y el PSC de Jaume Collboni daba la mayoría necesaria al candidato del PSC. El pacto se había gestado en Madrid y también había intervenido el líder del PSC catalán, Salvador Illa. Era solo un pacto de investidura para evitar que Barcelona tuviera un alcalde independentista, para el PP, y para los Comuns, según aseguraron, era un pacto contra la derecha, pero con la derecha del PP.
Aunque Ada Colau hizo todo lo posible para que Collboni incorporara concejales de los Comuns, y también de ERC -defendía un tripartito de 24 concejales «progresistas», el líder del PP, Daniel Sirera, con 4 concejales, solo exigió que Colau no tuviera poder. Sirera siempre defendió que no quería cargos a cambio del voto. Y, aun así, los barómetros municipales han ido erosionando el apoyo de los votantes al PP. Los populares obtuvieron el 5,5% de los votos en mayo de 2023, y el promedio de intención de voto desde entonces en las diferentes oleadas del barómetro sitúan la intención de voto en el 2,5%. Es decir, un desgaste del 55% del apoyo. Y si nos fijamos en la valoración y conocimiento del líder, Daniel Sirera obtiene valoraciones medias de entre 3,2 y 3,4 puntos sobre 10.

VOX no se beneficia del desgaste del PP
Pero la extrema derecha de VOX no recoge los frutos de este desgaste en los barómetros. VOX obtuvo 2 concejales en 2023 con el 3,4% de los votos, pero a finales de 2025 el apoyo no ha pasado del 2,1%, con el momento más bajo del 0,8% -después de las elecciones- y el 1,9% en intención de voto en la mayoría de los barómetros de este mandato. En cuanto al grado de conocimiento y valoración del líder, Gonzalo de Oro Pulido no pasa de los 2,2 puntos sobre 10. Por el contrario, el último barómetro de la Generalitat (CEO), no registra una tendencia a la baja en ninguna de las dos fuerzas. En el caso de VOX, si ahora se celebraran elecciones al Parlamento obtendría entre 13 y 14 escaños (tiene 11) y el PP tendría entre 12 y 13, y por lo tanto perdería un par.

