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Comunes y PSC se enrocan y acercan a Collboni a la cuestión de confianza
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A dos semanas del pleno donde se tiene que aprobar el presupuesto del 2024 del Ayuntamiento de Barcelona, las negociaciones entre Barcelona en Comú y PSC están más enrocadas que nunca. Y, si la cosa no hace un giro total, parece que Jaume Collboni cada vez está más cerca de tener que hacer uso de la cuestión de confianza para aprobar las cuentas, unos 3.800 millones de euros.

Este viernes, Comunes y socialistas han vuelto a exponer sus líneas rojas, y de aquí no se mueven. La regidora Janet Sanz, del partido de Ada Colau, vincula su voto favorable a los presupuestos a la formación de un gobierno tripartito en la ciudad, mientras el teniente de alcaldía del área económica, Jordi Valls, ha reiterado el mensaje que Collboni ha repetido a diestro y siniestro: solo quieren hablar de los presupuestos y descartan un acuerdo de gobierno con los Comunes antes del día 22. Ninguno de los dos partidos se ha movido ni un milímetro de su discurso.

«El PSC nos pide un cheque en blanco»

A mediados de febrero, los Comunes apoyaron la aprobación inicial, para que las cuentas pudieran seguir su tramitación. Según Sanz, ahora, el PSC, no quiere hablar de un pacto de gobierno «y nos pide otro cheque en blanco, cuando ya lo hicimos en la investidura y en la aprobación inicial de los presupuestos. No daremos un cheque en blanco que pone en riesgo las políticas importantes de la ciudad, cuando vemos que el PSC se está negando a hacer más superilles, a sacar adelante el tranvía por la Diagonal durante este mandato y a mantener la obligación de hacer el 30% de vivienda de protección oficial -en nuevas promociones y grandes rehabilitaciones- y la prohibición de hacer más hoteles en el centro de Barcelona». Y ha añadido que Barcelona necesita un gobierno que blinde estas políticas y que ellos estén.

Janet Sanz, regidora de Barcelona en Comu / BARCELONA EN COMÚN

Valls, del PSC, ha asegurado que ellos no piden un cheque en blanco a nadie, «les pido -a los Comunes- que voten un presupuesto, ha habido diferentes partidos políticos que sin entrar en el gobierno han apoyado unos presupuestos». Valls hacía referencia al hecho que, en mandatos anteriores, los Comunes ya se encontraron en una situación parecida, y consiguieron sacar las cuentas adelante, y a que ERC y Collboni han cerrado un acuerdo de presupuestos para este año sin que, por ahora, los republicanos hayan entrado en el gobierno municipal.

La herramienta de la cuestión de confianza

Con este panorama, junto con que Trias per Barcelona ha asegurado que cierra «completamente» la puerta a gobernar con Collboni, ha remarcado este viernes el portavoz Jordi Martí Galbis, el alcalde se acerca a la cuestión de confianza, lo que pospondría otro mes el presupuesto, y no sería hasta finales de abril que las cuentas quedarían aprobadas.

La cuestión de confianza es una herramienta que permite la Ley electoral para sacar adelante, por ejemplo, un presupuesto de un gobierno en minoría. La previsión del PSC es activarla una vez fueran tumbadas las cuentas el 22 de marzo. Desde aquella fecha, los partidos de la oposición dispondrían de 30 días para ponerse de acuerdo y encontrar un recambio a Collboni, aparentemente imposible, lo que permitiría al gobierno aprobar automáticamente las cuentas 30 días después del inicio de la cuestión de confianza.

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